Alvise rechaza acusaciones de financiación ilegal en su campaña europea: "No hubo dinero del señor Romillo en mi candidatura".
El eurodiputado Luis 'Alvise' Pérez, del partido Se Acabó la Fiesta (SALF), se presentó ante el Tribunal Supremo para declarar sobre la recepción de un pago de 100.000 euros de parte del empresario Álvaro Romillo, conocido como 'CryptoSpain'. Durante su declaración, Pérez dejó claro que el dinero no tuvo como destino los gastos de su campaña para las elecciones europeas de 2024, afirmando que "ni un solo euro del señor Romillo fue a pagar la campaña". Además, aseguró que la mayoría de los gastos de la campaña ya se habían realizado antes de recibir dicho importe.
La declaración, que tuvo lugar el 11 de julio bajo la supervisión del magistrado Julián Sánchez Melgar, se centra en el origen de la financiación para su candidatura. Pérez optó por responder solo a las preguntas del juez y su abogado, evitando a otros representantes legales, a quienes criticó por su supuesta intención maliciosa.
Durante el interrogatorio, el magistrado cuestionó a Pérez sobre sus fuentes de financiación y si Romillo había establecido algún canal para realizar transacciones monetarias poco claras. Pérez negó tales afirmaciones, explicando que el empresario simplemente le había pagado por participar en una conferencia sobre libertad financiera, asegurando que aceptó el pago porque podía resultar beneficioso, aunque dejó claro que no era para su campaña electoral.
El eurodiputado afirmó haber tenido escasos encuentros con Romillo, limitados a una breve charla en un evento sobre criptomonedas en Madrid. "No voy a un evento sin un pago, así que le propuse que me compensara adecuadamente", indicó. Aseguró haber presentado el pago de Romillo ante las autoridades correspondientes y en su declaración de impuestos.
Aparte de la entrega del dinero, Pérez admitió haber intercambiado mensajes con Romillo a través de la aplicación Signal, una elección que justificó por razones de seguridad. El magistrado le preguntó si había optado por esa plataforma para ocultar información. A lo que Pérez aclaró que no tenía nada que ocultar, sino que simplemente consideraba Signal más segura que otras aplicaciones de mensajería.
Explicó también que había elaborado una lista de requerimientos para Romillo, considerando su capacidad económica. Aunque reconoció haber recibido 100.000 euros en efectivo, aclaró que no los utilizó inmediatamente, reservándose su uso para gastos personales y compromisos particulares, y afirmando que aún mantiene una parte de esos fondos bajo su control.
En cuanto a su campaña, Pérez reiteró que el gasto no superó los 30.000 euros y que casi todos los desembolsos se habían realizado antes de recibir la cantidad de Romillo. Además, detalló que sus principales gastos fueron en materiales promocionales y aseguró que una parte de los fondos restantes se devolvió a donantes, en cumplimiento de la ley.
Pérez defendió su decisión de no malgastar recursos, descartando alquilar espacios costosos para el evento de campaña. Por otro lado, quiso marcar una distinción clara entre la agrupación de SALF y el partido que eventualmente se constituyó, el cual fue registrado apenas unos días antes de su declaración judicial.
En el marco de su declaración, el eurodiputado explicó que había contratado a una empresa para manejar sus finanzas, asegurando haber cumplido con todas las obligaciones ante el Tribunal de Cuentas. "Estoy sorprendido por las alegaciones de que no presenté cuentas, ya que tengo confirmación de que todo se envió correctamente", concluyó.
El magistrado, en respuesta, le solicitó que presentara las cuentas y los documentos que evidencien su cumplimiento con el órgano fiscalizador.
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