Este miércoles, el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos ha tomado una decisión significativa al cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ciudadanos de Sudán del Sur. Esta medida se produce en el contexto de la firme política de inmigración que ha caracterizado la Administración del expresidente Donald Trump, enfocada en el control de la inmigración irregular.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha explicado, tras consultas con diversas agencias, que las condiciones en Sudán del Sur han cambiado y ya no justifican la continuidad del TPS, según un comunicado de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración. Este cambio se hará efectivo a partir del 5 de enero de 2026, lo que plantea preocupaciones para los sursudaneses que residen en Estados Unidos.
Las autoridades han instado a los ciudadanos sursudaneses a regularizar su situación mediante el uso de una aplicación proporcionada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Esta opción les permite reportar su salida voluntaria del país, y se les ofrecerá un boleto de avión gratuito, así como un bono de salida de 1.000 dólares y perspectivas de futuras vías de inmigración legal.
El TPS fue implementado por primera vez en octubre de 2011, en respuesta a un conflicto armado y condiciones excepcionales en Sudán del Sur. Desde su introducción, este estatus había sido renovado en múltiples ocasiones hasta mayo de 2025, cuando se decidió extenderlo por seis meses más. Sin embargo, con la anulación reciente, se pone fin a este programa, lo que ha generado una ola de reacciones y reflexiones sobre la seguridad de los retornantes.
Noem ha argumentado que la situación actual en Sudán del Sur no representa ya una amenaza grave para la seguridad de los ciudadanos que decidan regresar, subrayando que esta decisión es de interés nacional, aunque también ha reconocido que aún persisten problemas como la violencia intercomunitaria y la polarización étnica.
Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional ha resaltado que, hasta el momento, no se ha reanudado una guerra civil a gran escala en el país africano. Los recientes avances diplomáticos evidencian la disposición del gobierno de transición de Sudán del Sur para mejorar la seguridad y reintegrar a sus nacionales, lo que podría ser un indicativo de una evolución positiva en la situación del país.
Asimismo, se menciona que la Misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur está trabajando para fortalecer la policía local y el sistema judicial, lo que contribuye a una mejora en la gobernanza y las condiciones de vida en el país. Este progreso sugiere una trayectoria hacia una mayor seguridad civil y bienestar para sus ciudadanos.
La eliminación del TPS para los sudsudaneses se alinea con la política inmigratoria de Trump, que prioriza el cumplimiento de las leyes de inmigración como un aspecto esencial para salvaguardar la seguridad nacional. Según datos disponibles, hay actualmente 232 sursudaneses bajo este estatus en Estados Unidos, junto con 73 solicitudes que aún están pendientes, según la secretaria Noem.
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