Crónica España.

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Rusia señala que Groenlandia no es originalmente danesa y califica la situación como un tema colonial.

Rusia señala que Groenlandia no es originalmente danesa y califica la situación como un tema colonial.

El 20 de enero, en Madrid, el jefe de la diplomacia rusa, Sergei Lavrov, ha hecho declaraciones contundentes sobre las ambiciones territoriales de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump, enfocándose en la situación de Groenlandia. Lavrov considera que este conflicto es una manifestación de las aspiraciones colonialistas que han persistido a lo largo de la historia.

En su intervención, Lavrov explicó que durante siglos Groenlandia fue considerada una colonia, primero bajo el dominio noruego a partir del siglo XII, luego bajo el control danés desde el siglo XVII hasta principios del siglo XX. Esta historia colonizadora, según Lavrov, subraya el problema que enfrenta la isla hoy en día.

El ministro continuó su discurso destacando que no fue hasta mediados del siglo XX que se formalizó un acuerdo que otorgó a Groenlandia un estatus particular dentro de Dinamarca, el cual no debe interpretarse como una relación colonial, sino como un territorio asociado con la Unión Europea, lo que complica aún más el panorama legal actual de la isla.

Lavrov enfatizó que Groenlandia no debería ser vista como parte original de Dinamarca, sino más bien como un "territorio colonial", lo cual plantea interrogantes sobre el consentimiento de los habitantes de la isla en cuanto a su estatus político vigente. Según el diplomático, aunque los Groenlandeses puedan estar acostumbrados a su situación actual, eso no respalda automáticamente su legitimidad.

A pesar de lo anterior, el ministro observó que los problemas derivados de la historia colonial están perdiendo relevancia en el contexto contemporáneo, como afirmó a través de la agencia TASS. Esta declaración se produce en un momento en que la situación legal de Groenlandia se ha vuelto relevante nuevamente, especialmente a medida que el presidente Trump intensifica sus esfuerzos por adquirir el control de la isla, un intento que ya realizó durante su primer mandato.