Partidos de Sumar priorizan la unidad y minimizan el debate sobre la marca electoral tras el informe de IU.
En la jornada del 16 de enero en Madrid, se ha revelado que partidos vinculados a la coalición Sumar están priorizando la creación y fortalecimiento de alianzas políticas, relegando el debate sobre los nombres a un segundo plano. Esta postura se alinea con la opinión de Izquierda Unida (IU), que aboga por trascender la actual confluencia y explorar la posibilidad de una nueva denominación electoral.
Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, ha expresado en un borrador que presentará a su organización que la actual coalición Sumar no logra englobar efectivamente a todos aquellos que buscan evitar un gobierno del Partido Popular (PP) y Vox. Según su análisis, se hace imprescindible generar una nueva marca que pueda servir como un verdadero paraguas para todas las formaciones políticas involucradas, para así evitar confusiones que hayan marcado el pasado.
La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, defiende que Sumar ha sido fundamental para establecer un espacio unitario en la izquierda alternativa, que debería permanecer cohesionado y con un espíritu de colaboración, más allá de cuestiones de nombres o siglas. Asimismo, ha indicado que Podemos ha optado por tomar un rumbo distinto al abandonar la coalición.
En su intervención, García ha subrayado que la confluencia que agrupa a su formación ha encontrado un fortalecimiento evidente en la coordinación entre los distintos partidos involucrados. A su juicio, el desafío actual radica en avanzar en alianzas que sean constructivas, algo que, según ella, no ha sido habitual en el ámbito de la izquierda alternativa, donde las disputas han estado a la orden del día.
Desde el Movimiento Sumar, se minimiza la importancia del informe de Maíllo, señalando que este representa solo la posición de un partido dentro de la coalición. Ellos reafirmaron que el objetivo principal sigue siendo mantener una alianza que garantice la continuidad de un gobierno progresista.
“Lo esencial es asegurar que continuamos en el poder, luchando por derechos y deteniendo a la extrema derecha”, afirman fuentes de la formación, indicando que su enfoque actual se centra en la política de vivienda, incluyendo la búsqueda de prórrogas en los alquileres.
Respecto al futuro y ante las elecciones generales que se avecinan, resaltan que la discusión sobre el nombre de la coalición es secundaria en comparación con la necesidad de contar con un programa político sólido. En este sentido, fuentes de los Comunes han manifestado a Europa Press su sorpresa ante el impacto del informe de IU, afirmando que no aporta novedades relevantes a su postura actual.
Los Comunes han manifestado su respeto hacia los debates internos de IU y ven justo que esta formación explore el futuro de la coalición de cara al siguiente ciclo electoral. En este contexto, destacan la importancia de que los partidos de Sumar en el Gobierno trabajen para estrechar lazos, mejorar el debate y tomar decisiones de manera conjunta.
Adicionalmente, han señalado la necesidad de que se presente a la ciudadanía progresista un “horizonte” con una candidatura ampliada que incluya a más organizaciones, dejando claro que siguen abiertos a trabajar con Podemos. En cuanto a la marca electoral, los Comunes piden paciencia, enfatizando que el debate sobre liderazgos y nombres es algo que se desarrollará con el tiempo, por el momento, consideran que el nombre Sumar sigue siendo adecuado y lo aceptan sin problemas.
Sin embargo, recalcan que Sumar ya había tomado la decisión de no ser el paraguas para todas las organizaciones y ha optado por evolucionar hacia un modelo que funcione como un partido más dentro del ecosistema de la izquierda, lejos de la dependencia del PSOE.
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