En Madrid, el 27 de enero, la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha hecho un llamado a las administraciones públicas para que faciliten los procesos necesarios para la regularización extraordinaria de migrantes. Esta medida, que fue aprobada recientemente en el Consejo de Ministros, es vista por la institución religiosa como una oportunidad para atender las necesidades de las personas migrantes.
Monseñor García Cariñanos, obispo de Mondoñedo-Ferrol, ha expresado su satisfacción ante el anuncio, señalando que el inicio de este proceso representa una noticia alentadora. La regularización fue posible gracias a un acuerdo entre el PSOE y Podemos, lo que refleja un esfuerzo conjunto por abordar una cuestión que afecta a muchos.
El obispo, que lidera el Departamento de Migraciones de la CEE, ha mencionado que se han llevado a cabo numerosas reuniones y diálogos con diferentes actores políticos para lograr este avance. "Nos llena de esperanza esta decisión", afirmó, resaltando la importancia de trabajar por el bienestar de los migrantes.
Desde su perspectiva, García Cariñanos enfatiza que la regularización extraordinaria no solo responde a intereses políticos, sino que representa una luz de esperanza para aquellos que enfrentan vulnerabilidad y riesgo de exclusión social. Este enfoque humanitario es fundamental para la misión de la Iglesia en la actualidad.
Para la Conferencia Episcopal, este proceso de regularización se erige como un acto de justicia social, reconociendo la valiosa contribución de los migrantes al desarrollo de España, incluso cuando se encuentran en situaciones irregulares. Su trabajo ha sido esencial para el progreso del país.
El obispo concluyó afirmando que, a través de esta iniciativa, los migrantes podrán integrarse mejor en la sociedad española. La integración es el objetivo principal de esta medida y permitirá a estos individuos aportar al bienestar general, formando parte activa de la comunidad que los acoge.
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