MADRID, 1 de diciembre.
La organización Save The Children ha emitido una advertencia grave sobre la situación de más de 76.000 niños en Tailandia que se ven impedidos de asistir a la escuela debido a las intensas lluvias que han golpeado la región. Esta crisis también ha afectado a Indonesia, donde al menos 1.000 colegios han sufrido daños significativos, provocando su cierre en zonas como Aceh y Sumatra.
Las incesantes lluvias han llevado a inundaciones y deslizamientos de tierra, afectando a cerca de cinco millones de personas en ambas naciones y provocando la trágica pérdida de al menos 670 vidas, según datos de la ONG. En Tailandia, se estima que 3,6 millones de ciudadanos han sido impactados por las inundaciones, mientras que en Indonesia, la cifra asciende a 1,5 millones.
En el sur de Tailandia, las aguas desbordadas han causado que miles de menores no puedan acceder a la educación. Una evaluación de Save The Children en siete provincias afectadas ha revelado que las inundaciones son "sin precedentes". Muchas instituciones educativas han sido cerradas y algunas han sido convertidas en refugios temporales para quienes han sido desplazados de sus hogares.
Con el fin de mitigar esta crisis, Save The Children está estableciendo espacios seguros en los centros de evacuación, donde los niños podrán jugar y aprender, además de ofrecer asistencia esencial a las familias afectadas, incluyendo kits para bebés y artículos básicos de higiene.
Guillaume Rachou, director ejecutivo de Save the Children en Tailandia, destacó que "las inundaciones impactan de manera desproporcionada a los niños, quienes, de un día para otro, han perdido no solo su escuela, sino también lugares seguros para jugar y acceso a servicios básicos como agua potable y atención médica". Rachou enfatizó la urgencia de limpiar y reparar las aulas para que los niños puedan regresar a un entorno seguro.
El director también advirtió que "con los refugios superpoblados, los riesgos de explotación, separación de familias y angustia emocional para los menores se incrementan considerablemente". Subrayó la necesidad de apoyo urgente para evitar un mayor deterioro en la seguridad y bienestar de la infancia tailandesa.
En Indonesia, los equipos de Save The Children están en el terreno, gestionando la entrega de ayuda de emergencia en el norte de Sumatra. Según la ONG, es imperativo que los niños y sus familias reciban "con urgencia" alimentos y refugio, dado que las fuertes lluvias y oleajes complican las operaciones humanitarias.
Save The Children también ha destacado que ciertas comunidades siguen completamente aisladas debido a las inundaciones y deslizamientos de tierra, afectando la movilidad de los suministros básicos debido a carreteras dañadas.
Desde la isla de Nias, uno de los lugares más golpeados en Sumatra, Fadli Usman, director humanitario de Save the Children Indonesia, reportó que "las carreteras están bloqueadas, hay cortes de energía y se han suspendido servicios esenciales".
"La situación actual está comprometiendo la salud y el bienestar psicológico de los niños. Es fundamental priorizar las necesidades y derechos de la infancia, garantizando el acceso a refugios seguros, alimentos nutritivos y agua potable", concluyó Usman.
Save the Children ha estado operando en Indonesia desde 1976 y en Tailandia desde 1979, enfocándose en respuestas humanitarias y programas en áreas como educación, salud, nutrición, protección infantil y lucha contra la pobreza.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.