Las mujeres cineastas alcanzan el 39% de responsabilidades en 2025, pero con un 51% menos de presupuesto
En 2025, las mujeres cineastas ocupan el 39% de los puestos de responsabilidad en el cine español, una cifra que ha aumentado 13 puntos porcentuales respecto a 2015. Sin embargo, su producción presenta un coste medio reconocido un 51,43% menor que la de sus colegas masculinos. Estos datos provienen del 11º Informe Anual CIMA 2025, presentado en Madrid en el marco del 20 aniversario de la asociación.
El informe analiza 214 películas candidatas a los Premios Goya y 2.910 profesionales en distintos roles del sector cinematográfico. Aunque la presencia femenina en posiciones de liderazgo ha crecido, aún persiste una segregación vertical marcada, con menos mujeres en los puestos de mayor responsabilidad y prestigio. La desigualdad en recursos y reconocimiento refleja un patrón estructural en la industria.
El contexto político actual en España, con avances en igualdad laboral y diversidad, contrasta con los retos persistentes en el sector audiovisual. La inversión pública en ayudas y políticas específicas ha incrementado la participación femenina en proyectos financiados, pero aún existe una brecha económica significativa. La concentración de recursos en plataformas como Movistar+ también evidencia desigualdades en la distribución de oportunidades.
Desde una perspectiva futura, el informe señala que, si bien la presencia de mujeres en festivales y premios ha mejorado, la desigualdad en reconocimiento y recursos sigue siendo notable. La necesidad de políticas estructurales que promuevan la igualdad real y la diversidad en todos los niveles del sector resulta imprescindible para lograr un cambio duradero.
El reto que enfrenta la industria audiovisual en España es, por tanto, doble: aumentar la representación femenina en números, pero también garantizar condiciones iguales, recursos adecuados y reconocimiento. El contexto político y social actual ofrece una oportunidad para impulsar reformas que aseguren una igualdad más efectiva en el sector cultural, promoviendo un entorno más inclusivo y equitativo a largo plazo.