El Gobierno español ha revelado un plan de reforma para el modelo de financiación autonómica que propone aumentar el porcentaje de cesión de los ingresos del IRPF del 50% al 55% y del IVA del 50% al 56,5%. Esta medida se prevé que aporte alrededor de 16.000 millones de euros adicionales a las arcas regionales para el año 2027.
Con este nuevo modelo, las comunidades autónomas contarían con un total de cerca de 21.000 millones de euros más en comparación con el sistema actual, lo que representa un cambio significativo en la distribución de recursos que alcanzaría los 224.507 millones de euros en 2027.
La intención detrás de esta inyección de recursos es dar más autonomía fiscal y corresponsabilidad a las regiones, lo que a su vez plantea una pregunta fundamental para los ciudadanos: ¿dónde se paga más IRPF en España?
Para responder a esta pregunta, nos basamos en el informe 'Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral' de 2025 elaborado por el Consejo General de Economistas, que analiza el impacto del IRPF en diferentes comunidades.
El IRPF es un impuesto que deben abonar los ciudadanos que reciben ingresos en España, ya sean salarios o cualquier otro tipo de renta. Este tributo se divide en dos cuotas principales: una estatal y otra autonómica, permitiendo que cada comunidad defina sus tipos impositivos dentro de sus tramos autonómicos.
En el ámbito estatal, se establecen seis tramos para la base imponible general, con tipos progresivos que van del 9,5% al 24,5%, idénticos en todo el país.
Los tramos establecidos son los siguientes:
- De 0 a 12.450 euros: 9,5%
- De 12.450 a 20.199 euros: 12,00%
- De 20.200 a 35.199 euros: 15,00%
- De 35.200 a 59.999 euros: 18,50%
- De 60.000 a 299.999 euros: 22,50%
- Más de 300.000 euros: 24,50%
Una vez definida la tarifa estatal, cada comunidad establece su propio impuesto, que generalmente difiere del esquema nacional. Esto hace que las comparaciones entre regiones sean complicadas, ya que muchas veces el número de tramos no coincide. Sin embargo, se puede identificar la carga tributaria mediante el tipo marginal máximo en cada comunidad.
Las comunidades que presentan los tipos más altos de IRPF son las que tienen un tipo máximo agregado superior, lo cual indica la carga fiscal que soportan aquellos contribuyentes con mayores ingresos. Esta tasa se calcula sumando el tipo estatal más alto y el tipo máximo de cada comunidad.
Un claro ejemplo es la Comunidad de Madrid, que ostenta el menor tipo de IRPF con un máximo agregado del 45%, resultante de la suma de su tipo autonómico (20,50%) y el estatal (24,50%) para ingresos que superan los 300.000 euros.
En contraste, la Comunidad Valenciana se posiciona como la que cobra el mayor tipo máximo agregado, alcanzando el 54% para los tramos más altos de ingresos.
Le siguen Navarra con un 52%, La Rioja con un 51,5%, y otras comunidades como Canarias, Cataluña, Asturias y Aragón que comparten un tipo marginal máximo del 50%.
En la parte baja de la tabla, Castilla y León presenta el segundo menor tipo máximo agregado con un 46%, mientras que Andalucía, Castilla-La Mancha, Galicia y Murcia tienen un tipo del 47%, situándose entre las regiones más moderadas.
El tipo mínimo agregado, que representa el gravamen más bajo aplicable a los ingresos del primer tramo, también ofrece información sobre cómo afecta el IRPF a las rentas más bajas.
El País Vasco tiene el tipo mínimo agregado más alto con un 23%, seguido por Cataluña (20%) y Asturias (19,50%), siendo estas áreas donde la carga impositiva sobre las rentas bajas es más significativa.
Por el contrario, las regiones con tipos mínimos más bajos son Navarra (13%), La Rioja, y Extremadura (17,50% en ambas), así como Madrid y Cantabria (18% en ambas), destacando como las zonas donde las rentas del primer tramo son menos gravadas.
Es importante señalar que la propuesta del Gobierno no modificará las tasas de IRPF actuales que abonan los ciudadanos, sino que se enfocará en redistribuir la recaudación entre el Estado y las comunidades. Al aumentar la cesión del IRPF al 55% y del IVA al 56,5%, se busca crear un sistema que facilite una mayor cantidad de recursos a las administraciones regionales.
Las comunidades que se beneficiarán más de este cambio son Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana, como se expuso en la reciente presentación del Ministerio de Hacienda, donde se indicó que Andalucía recibiría 4.846 millones de euros más en 2027, seguida por Cataluña con 4.686 millones y la Comunidad Valenciana con 3.669 millones.
Asimismo, la Comunidad de Madrid vería un aumento de 2.555 millones de euros en 2027, mientras que Castilla-La Mancha y Murcia también se beneficiarían de este nuevo modelo de financiación autonómica con incrementos de 1.248 millones y 1.188 millones, respectivamente.
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