Crónica España.

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La BNE presenta en exclusiva el antiguo 'Código de Ezquiel' del códice P967.

La BNE presenta en exclusiva el antiguo 'Código de Ezquiel' del códice P967.

La Biblioteca Nacional de España (BNE) ha inaugurado una fascinante muestra que ofrece al público la oportunidad de admirar por primera vez una réplica completa de un valioso y antiguo manuscrito: el 'Códice de Ezequiel', también conocido como el códice P967, que se data probablemente en el siglo III d.C. Este importante documento, del que se conservan aproximadamente 200 de las 236 páginas originales, ha estado bajo resguardo en distintas instituciones a lo largo de los años.

La exposición, que permanecerá abierta desde hoy, 8 de mayo, hasta el 1 de noviembre de 2025, está estructurada en cinco vitrinas dispuestas en un recorrido circular, diseñado específicamente para maximizar la experiencia del visitante. Sin embargo, los folios se exhibirán en turnos rotatorios para garantizar su adecuada conservación.

El Códice de Ezequiel, que se origina en la biblioteca de Alejandría, fue hallado en la necrópolis de Mir, en Egipto, a inicios del siglo XX. En 1984, la Fundación Pastor de Estudios Clásicos lo depositó en la BNE para su preservación y estudio, trasladando así un tesoro del pasado a la modernidad.

Este documento recopila textos bíblicos de Ezequiel, Daniel (incluyendo la historia de Bel y Susana) y Esther, en una traducción al griego muy parecida a la versión de los Setenta. Después de una larguísima travesía comercial, estimaciones indican que aproximadamente 200 de las 236 páginas originales se encuentran dispersas por el mundo, en lugares como la Biblioteca Chester Beatty en Dublín, la Universidad de Princeton en Estados Unidos, Montserrat en España y Colonia en Alemania.

Durante la presentación de la exposición, Antonio Alvar Ezquerra, presidente de la Fundación Pastor de Estudios Clásicos, enfatizó el valor incalculable del códice no solo por su contenido religioso, sino también como un testimonio de la transición en la forma en que se confeccionaban los libros, marcando el paso de los rollos de papiro a los códices.

Los diez folios que se exhiben actualmente en la BNE fueron donados en los años 60 por la coleccionista Penélope Fotiades y entregados de forma oficial en 1983. Raquel Martín Hernández, comisaria de la exposición, subrayó que las páginas pertenecen a una sección final del texto de Ezequiel y presentan un peculiar reordenamiento de capítulos, lo que sugiere que fueron copiados en una época que precedió a la consolidación del texto bíblico que conocemos actualmente.

El lugar de descubrimiento del códice, en la necrópolis de Mir, es objeto de diversas hipótesis, aunque se cree que fue depositado en una vasija funeraria. Su notable estado de conservación indica que estuvo protegido del constante contacto con la arena del desierto.

A pesar de que el códice fue fragmentado y comercializado entre los años 30 y 50, dificultando su trazabilidad, la tecnología moderna y la colaboración institucional han hecho posible que hoy podamos apreciar el conjunto de su historia.

En declaraciones a la prensa, Sofía Torallas Tovar, reconocida papiróloga, helenista y coptóloga, destacó que esta exposición no solo tiene un valor patrimonial, sino también simbólico. Gracias a las innovaciones tecnológicas y a una ética renovada en la gestión del patrimonio, se está logrando reconstruir una historia que, de otro modo, podría haberse perdido para siempre.

El visitante de la exposición disfrutará de un viaje inmersivo que narra la historia del códice, desde su creación hasta su fragmentación y recuperación, convirtiéndose en testigo del recorrido de un documento fundamental en la tradición bíblica.