Crónica España.

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Gobierno tailandés asegura que la primera ministra no renunciará a pesar de la crisis con el Ejército.

Gobierno tailandés asegura que la primera ministra no renunciará a pesar de la crisis con el Ejército.

MADRID, 21 de junio. La primera ministra de Tailandia, Paetongtarn Shinawatra, ha dejado claro que no contempla la renuncia a su cargo, a pesar de la reciente polémica surgida con las fuerzas armadas del país. Esta controversia se originó por la divulgación de una conversación telefónica en la que se cuestionaba a un alto mando militar en su comunicación con el ex primer ministro de Camboya.

El secretario general del partido Pheu Thai, Sorawong Thienthong, desmintió rotundamente las especulaciones sobre la posible dimisión de la mandataria. En una declaración publicada en su perfil de Facebook, afirmó que "la primera ministra está decidida a cumplir con sus responsabilidades y a enfrentar concretamente la crisis presente en la nación".

El conflicto viene exacerbando las tensiones en la frontera tailandesa-camboyana, donde existen disputas históricas sobre territorios. Durante la llamada, Paetongtarn responsabilizaba al general Boonsin Padklang, quien lidera a las fuerzas armadas en la región, de dificultar los esfuerzos para aliviar las tensiones.

Las palabras de la primera ministra han generado un escándalo significativo, dado que las críticas hacia el Ejército son un asunto altamente delicado en Tailandia, y más aún cuando provienen de la familia Shinawatra. Thaksin, el padre de Paetongtarn, fue derrocado por los militares en un golpe de Estado en 2006, por lo que las tensiones entre su familia y las fuerzas armadas son inherentes a su legado político.

El pasado 18 de junio, el partido Bhumjaithai, el segundo en размера dentro de la coalición gubernamental, decidió retirarse del Ejecutivo en un movimiento que ha puesto aún más presión sobre la primera ministra. Acusando a Paetongtarn de "socavar el honor de Tailandia y menospreciar tanto al pueblo como al Ejército", su salida, que representa una pérdida significativa de 69 escaños, ha debilitado la mayoría de la coalición, que ahora cuenta con 255 asientos en un total de 495, lo que limita severamente su margen de maniobra política.