Falta de financiación y cambio climático amenazan el patrimonio mundial
Según la World Monuments Fund, la principal amenaza para el patrimonio mundial en 2027 es la falta de recursos económicos, citada por el 65% de los nominadores. Le siguen el impacto del cambio climático, reconocido por el 54%, y la pérdida de conocimientos especializados, mencionada por el 35%.
Este análisis se basa en las 372 candidaturas recibidas de comunidades y expertos en todo el mundo, y revela un panorama global de vulnerabilidad en la protección del patrimonio cultural y natural. La insuficiencia de fondos y la escasez de expertos se reflejan en casos concretos en Europa, donde la inversión en conservación ha disminuido significativamente en años recientes, y en América Latina, donde la protección legal y gubernamental resulta insuficiente en muchos casos.
El cambio climático se presenta como una amenaza en aumento, con fenómenos meteorológicos extremos que afectan sitios históricos y naturales, en especial en regiones como el África subsahariana, donde el 83% de los sitios están en riesgo. La organización advierte que estos fenómenos pueden acelerar la pérdida del patrimonio en las próximas décadas.
A pesar de estos desafíos, un 63% de los nominadores considera que el patrimonio puede contribuir a la recuperación económica local mediante el turismo y la regeneración urbana. La iniciativa World Monuments Watch, activa desde 1996, ha movilizado más de 125 millones de dólares en proyectos y cuenta con el respaldo de diversas instituciones, incluyendo la Fundación AXA.
La selección final de los sitios que recibirán apoyo se realizará en febrero de 2027, en un contexto donde la protección del patrimonio se vincula cada vez más con políticas públicas, presupuestos y la acción internacional. La atención a estas amenazas requiere un enfoque coordinado que involucre tanto a gobiernos como a comunidades, para preservar el legado cultural ante los efectos del cambio climático y la crisis económica.
De cara al futuro, la creciente conciencia global y la movilización de recursos serán clave para salvaguardar el patrimonio mundial. La cooperación internacional y las políticas de protección deben adaptarse a los nuevos desafíos, en un escenario donde la inversión en conservación es fundamental para mantener la diversidad cultural y natural para las próximas generaciones.