Crónica España.

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Europa podría ceder su hegemonía digital a EE. UU. por el auge de las 'stablecoins', advierten expertos.

Europa podría ceder su hegemonía digital a EE. UU. por el auge de las 'stablecoins', advierten expertos.

El pasado viernes en Madrid, se llevó a cabo una importante reunión convocada por el Instituto Español de Banca y Finanzas (IEBF), donde destacados especialistas se dieron cita para analizar el futuro de las 'stablecoins', una forma de criptomoneda que ha suscitado tanto interés como preocupación en el ámbito financiero. Durante el encuentro se advirtió sobre el peligro que enfrenta Europa de quedar rezagada frente a Estados Unidos en este innovador campo.

Bajo el título 'Stablecoins: ¿estabilidad o ilusión?', la sesión 'Banking Lab' contó con la participación del director del Departamento de Innovación Financiera e Infraestructuras del Banco de España, José Manuel Marqués, la Asesora de Política Pública Digital y Bancaria de la Asociación Española de Banca, Lorena Mullor, y el profesor de Economía de Cunef y economista de Funcas, Pedro J. Cuadros.

En el debate, los especialistas coincidieron en que el desarrollo de las 'stablecoins' estará ligado tanto al nivel de aceptación por parte de los usuarios como a su integración en el marco de los mercados financieros. Marqués, en particular, afirmó que la intensa competencia y la innovación traerán consigo situaciones de uso de estas criptomonedas que muy probablemente se diferenciarán de las actuales.

El director del Banco de España también enfatizó la necesidad de que el dinero emitido por el banco central continúe sirviendo como un pilar de estabilidad y confianza dentro del sistema financiero, a la vez que subrayó la importancia de que este tipo de dinero sea compatible con otros métodos de pago.

Por su parte, Mullor hizo una predicción optimista respecto al incremento de 'stablecoins' en los próximos años, aunque matizó que su uso generalizado en la vida cotidiana podría no materializarse de inmediato. La experta anticipó que se verán aplicaciones internacionales y globales de estas monedas en un contexto de mercado más amplio.

Cuadros, en su intervención, se enfocó en tres posibles escenarios de uso para las 'stablecoins': en primer lugar, como medio de pago, especialmente para remesas y transacciones internacionales; en segundo lugar, como herramienta de protección frente a la inflación en naciones como Argentina y Turquía; y finalmente, en operaciones dentro del ecosistema de criptomonedas, dado que entre el 70 y el 80% de las transacciones de 'stablecoins' se relacionan con este ámbito.

Durante el mismo evento, los profesionales no pasaron por alto las implicaciones geopolíticas que significan estas criptomonedas, destacando el interés de Estados Unidos en consolidar la influencia del dólar estadounidense a través de su desarrollo.

Mullor expresó que el verdadero riesgo no reside en el uso cotidiano que los europeos puedan dar a las 'stablecoins', sino en la eventualidad de que Europa pierda su papel preeminente en la innovación y creación de nuevas formas de dinero digital programable. Esta pérdida podría repercutir negativamente en su relevancia dentro de los ecosistemas digitales emergentes.

Con el objetivo de abordar esta inquietud, propuso la necesidad de combinar una regulación robusta con un impulso innovador, así como el desarrollo de herramientas y estructuras de pago digitales propias en euros, como 'stablecoins' reguladas y monedas digitales de banco central (CBDC), que ayuden a fortalecer la posición del euro en la economía digital global. Hizo hincapié en el papel crucial que podría desempeñar el sector bancario en este proceso.

En lo que respecta a la regulación, Marqués destacó que, aunque existen diferencias entre los marcos normativos de Estados Unidos y Europa, ambos comparten principios esenciales en relación a la seguridad y regulación. Mientras que Estados Unidos parece propender a extender el uso del dólar a escala internacional, Europa se centra más en salvaguardar la soberanía monetaria de sus países, promoviendo a la vez la interoperabilidad.

Cuadros concluyó la sesión señalando que Estados Unidos es el único país que se opone a la emisión de una moneda digital de carácter público. Asimismo, hizo hincapié en que las 'stablecoins' pueden no ser tan estables como se suele pensar, recordando el episodio de USDC durante la crisis en el Silicon Valley Bank, cuando esta criptomoneda cayó de 1 dólar a 87 centavos en un breve lapso de tiempo. Resaltó que la estabilidad de las 'stablecoins' está intrínsecamente relacionada con la seguridad y liquidez de sus reservas, así como con la transparencia y confianza en su diseño.