El domingo 18 de enero, alrededor de las 19:40 horas, se registró un trágico accidente en Adamuz, Córdoba, donde dos trenes de alta velocidad chocaron, causando la muerte de al menos 45 personas. Este incidente marca un triste hito en la historia del transporte ferroviario en España, siendo el primer choque de trenes de alta velocidad y el segundo accidente más grave del siglo, solo superado por la tragedia de Santiago de Compostela en 2013.
La inquietud por la seguridad en el transporte ferroviario se incrementó a raíz de este suceso. Solo dos días después, el 20 de enero, un tren de la línea R4 de Rodalies descarriló en Gelida, Barcelona, lo que resultó en la muerte del maquinista y dejó a varios pasajeros heridos, poniendo de nuevo en el centro del debate la necesidad de revisar las medidas de seguridad en el sector.
En respuesta a estas calamidades, se ha iniciado una exhaustiva investigación por parte de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), la cual está analizando cuidadosamente los momentos previos y posteriores al accidente de Adamuz. La información obtenida incluye la comparecencia del director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, junto al ministro de Transportes, Óscar Puente, en una rueda de prensa celebrada el 21 de enero, así como el seguimiento de las comunicaciones entre Renfe y Adif publicadas por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. También se han recogido los comentarios del Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para esclarecer los sucesos de aquella fatídica jornada.
Además, se ha realizado un esfuerzo por consolidar las diversas comunicaciones emitidas la noche del accidente, tanto por parte de Adif como del servicio de emergencias 112 en Andalucía, en un intento de ofrecer claridad sobre lo ocurrido y garantizar que no se repitan incidentes de esta magnitud en el futuro.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.