En el inicio de este nuevo año, el salario mínimo interprofesional (SMI) se mantiene en la misma cifra con la que culminó el año anterior: 1.184 euros mensuales divididos en 14 pagas. Esta situación se encuentra a la espera de que el Ministerio de Trabajo, en diálogo con los representantes de los trabajadores y los empresarios, pueda concretar un nuevo incremento tras el periodo navideño.
Una vez que se alcance un acuerdo, la modificación se aplicará retroactivamente desde el primer día del año, es decir, desde el 1 de enero de 2026, tal como se ha llevado a cabo en ocasiones anteriores.
Para establecer el monto del SMI en el presente año, el Ministerio de Trabajo considerará nuevamente las recomendaciones de un comité de expertos. Dicho grupo ha indicado que se podría incrementar en un 3,1% si el salario mínimo sigue exento de tributación en el IRPF, o en un 4,7% si se decide incluirlo en el sistema de impuestos.
De materializarse estas sugerencias, el SMI podría alcanzar los 1.221 euros mensuales, si se opta por mantener su exención tributaria, o 1.240 euros al mes si finalmente se decide tributar sobre este ingreso.
El comité de expertos, que incluye a miembros del Gobierno, sindicatos y académicos, se creó en enero de 2021 con el objetivo de establecer un ritmo de aumento del SMI que garantice que éste represente el 60% del salario medio, tal como establece la Carta Social Europea. Para este año, se les solicitó dos propuestas, una con tributación y otra sin ella.
Es notable que el Ministerio de Hacienda mostró disposición a revisar la deducción actual del IRPF, considerando el aumento que está por venir en el salario mínimo. Por su parte, Trabajo se inclina hacia que el SMI permanezca libre de impuestos, lo que sugiere que el inicio de las negociaciones podría centrarse en un incremento del 3,1%, tal como recomendó el comité.
Sin embargo, existe un desacuerdo significativo con respecto a este tema. Los sindicatos abogan por que el SMI comience a tributar y han planteado un aumento inicial del 7,5% para 2026, lo que llevaría el SMI a 1.273 euros mensuales. A pesar de ello, están abiertos a ajustar su propuesta una vez que se conozca el informe de los expertos.
Los representantes empresariales, que también apoyan la tributación del SMI, han sugerido un aumento limitado del 1,5%, dejando el nuevo salario en 1.202 euros al mes, bajo la condición de que se respeten las normativas de compensación y absorción del Estatuto de los Trabajadores.
Con el informe de los expertos como base, el Ministerio de Trabajo se reunió en diciembre con los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO), Unión General de Trabajadores (UGT) y con las organizaciones empresariales CEOE y Cepyme, explorando el espacio de posible acuerdo, mientras se discute simultáneamente una reforma a las reglas de absorción y compensación en el contexto de transponer una directiva europea sobre salarios mínimos a la legislación española.
El objetivo de Trabajo, en consonancia con la postura de los sindicatos, es aprobar tanto el aumento del SMI como la reforma de las reglas de absorción de manera separada, pero dentro de un marco de acuerdo global. No obstante, esta estrategia puede complicar el proceso de negociación trilateral.
La discusión fundamental no se centra únicamente en la cifra de aumento del SMI, sino en la reforma de las reglas de absorción y compensación que busca avanzar Trabajo, la cual es contestada por la CEOE. Antonio Garamendi, presidente de esta organización, ha advertido que llevarán el caso a los tribunales si se imponen límites a la absorción de los aumentos del SMI en los complementos salariales que los empleadores otorgan a sus trabajadores.
Garamendi ha expresado que la restricción de la absorción de la subida por parte de los complementos sería una "locura", ya que podría resultar en incrementos desproporcionados del salario mínimo. Alega que esto podría llevar a que las empresas se encontraran con sueldos dispares en sus plantillas, afectando la cohesión de los convenios laborales.
Con este panorama de alta complejidad en la negociación, el Ministerio de Trabajo tiene previsto presentar su propuesta de aumento al regresar de las festividades navideñas. Desde UGT, su secretario general, Pepe Álvarez, ha manifestado su deseo de cerrar este asunto antes del 15 de enero, abogando por una subida del 4,7% que implicaría la tributación en el IRPF.
En los últimos años, el Ministerio de Trabajo ha logrado pactar el aumento del SMI únicamente con los sindicatos, sin el consenso de la CEOE, evidenciando las diferencias en la mesa de negociaciones. El gobierno aprobó en febrero pasado un incremento del 4,4%, que elevó el SMI a 1.184 euros por catorce pagas, una decisión tomada exclusivamente con la opinión de los sindicatos, siendo esta la quinta oculta consecutiva.
La última colaboración efectiva entre CEOE, Cepyme y el Gobierno para establecer un aumento del SMI se remonta a 2020, cuando se pasó de 900 a 950 euros mensuales. Aunque la ley no obliga al Ministerio a alcanzar un acuerdo vinculante, sigue buscando consensos con ambas partes. Ante esto, se prevé que el camino hacia una solución sea arduo.
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