EE.UU. y Grecia fortalecen alianzas militares y energéticas ante inestabilidad regional
Estados Unidos y Grecia han firmado un memorando de entendimiento para reforzar su cooperación en defensa y energía, en un contexto de creciente inestabilidad en el Mediterráneo y el Oriente Próximo. La visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a Atenas, se ha centrado en fortalecer la colaboración bilateral en seguridad y en incrementar el gasto en defensa de Grecia, que este año busca alcanzar el 5% de su PIB.
Este acuerdo responde a la estrategia de Estados Unidos de consolidar alianzas en la región, especialmente en un momento en que las tensiones en el mar Rojo y el estrecho de Ormuz aumentan por el conflicto en Oriente Próximo. La cooperación en materia de defensa incluye la modernización de sistemas militares griegos, como los cazas F-16 y F-35, y la adquisición de armamento estadounidense, en un marco que también busca contener las amenazas derivadas de la migración masiva y la trata de personas en la zona.
Además, el fortalecimiento de la relación bilateral tiene implicaciones políticas, ya que Grecia reivindica su papel como pilar de estabilidad en la región y como miembro indispensable de la OTAN. La cooperación energética también ha sido un eje central, con la expansión de la participación estadounidense en el Corredor Vertical y en la exploración de hidrocarburos en aguas griegas, en un intento de diversificar las rutas de suministro de gas a Europa y reducir la dependencia de Rusia.
Las protestas contra la visita, protagonizadas por asociaciones de estudiantes y sindicatos que rechazan la mayor cooperación militar, reflejan las tensiones internas en Grecia sobre la presencia de Estados Unidos y el impacto de la militarización en la política nacional. A pesar de ello, las autoridades griegas resaltan la importancia de mantener un diálogo estratégico en un escenario global cada vez más volátil.
Mirando hacia el futuro, la relación entre EE.UU. y Grecia continuará siendo clave en la política de seguridad del Mediterráneo y el Oriente Próximo. La cooperación en defensa y energía busca consolidar una posición de equilibrio en la región, aunque las tensiones internas y los desafíos geopolíticos seguirán poniendo a prueba esta alianza en los próximos años.