Crónica España.

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Doña Letizia deslumbra con una simpática anécdota en Zarzuela.

Doña Letizia deslumbra con una simpática anécdota en Zarzuela.

Madrid, 27 de enero. La jornada de mañana ha estado llena de compromisos para la Reina Letizia, quien ha llevado a cabo tres audiencias en el Palacio de La Zarzuela. Esta semana ha estado marcada por la asistencia de Su Majestad junto al Rey Felipe VI al funeral que se realizará el jueves 29 de enero en el Palacio de Deportes 'Carolina Marín' en Huelva, en memoria de las víctimas del trágico accidente ferroviario de Adamuz. Cabe recordar que el Gobierno decidió cancelar el Funeral de Estado previsto para el sábado 31 de enero debido a la falta de apoyo de los familiares de los fallecidos.

Retomando su agenda oficial, Doña Letizia recibió en primer lugar a una delegación de los directores y diseñadores que participarán en la 83ª edición de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. Entre los asistentes figuraron reconocidos talentos como Miguel Palacio, Hannibal Laguna, Custo Dalmau y Juan Vidal. Posteriormente, se reunió con representantes de la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (FUDEN), antes de concluir su ronda de audiencias con Don Manel del Castillo Rey, director gerente del Hospital Sant Joan de Déu, y Don Juan Carrión Tudela, presidente de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER).

Siempre a la vanguardia de la moda, la Reina demostró una vez más su excepcional gusto al encontrarse con algunos de los diseñadores más influyentes del país. En esta ocasión, llevó un elegante vestido de tweed gris con matices en azul y morado, una pieza que mantiene en secreto su origen y que ya había lucido en la entrega del Premio Cervantes en abril de 2024.

Un detalle curioso de la jornada ocurrió cuando su reunión con los diseñadores de la Semana de la Moda de Madrid se extendió más de lo planeado, ocasionando un retraso en la siguiente audiencia, que comenzó con algunos minutos de demora.

Durante su llegada a la reunión con FUDEN, Doña Letizia mostró su sorpresa al descubrir que no había nadie esperándola en el salón de Zarzuela destinado para tal encuentro. Con una sonrisa y un ligero encogimiento de hombros, pidió a uno de los empleados del palacio que mantuvieran la puerta abierta: "No cierres, no cierres que van a entrar, ¿no? pues abre", comentó entre risas, demostrando su cercanía y naturalidad.

Cuando finalmente llegaron los representantes de la Fundación, la Reina no dudó en disculparse en repetidas ocasiones por el retraso y la espera que les había ocasionado. ¡No te pierdas este simpático momento!