En el marco de la actual crisis en Venezuela, Delcy Rodríguez, presidenta interina del país, ha realizado una importante reestructuración en el Centro Internacional de Inversión Productiva (CIIP). Este lunes, ha designado al exgobernador del Banco Central, Calixto Ortega, para asumir el liderazgo de este organismo, que había estado bajo la dirección del polémico Alex Saab, quien fue destituido recientemente como ministro de Industria.
Rodríguez destacó en sus redes sociales que la elección de Ortega es crucial para seguir impulsando la atracción de inversiones tanto nacionales como extranjeras, en un momento en que el país busca recuperarse económicamente tras años de crisis. El nuevo director también se desempeña como vicepresidente de Economía, lo que añade un peso significativo a su rol en la administración económica del país.
En un gesto de apoyo, la líder venezolana expresó su compromiso de respaldar a Ortega en su nueva función, argumentando que su trabajo será esencial para el bienestar y el futuro próspero de Venezuela. Además, aprovechó para reconocer el esfuerzo de Saab, quien fue apartado del cargo pocas semanas después de haber sido señalado repetidamente por su vinculación con actividades de corrupción.
Alex Saab, que había estado bajo arresto desde 2020 en Cabo Verde y posteriormente extraditado a Estados Unidos, enfrentó acusaciones de lavado de activos y fue liberado en 2023 tras un acuerdo que incluyó la negociación de la liberación de ciudadanos estadounidenses. Esta situación ha generado un ambiente de inestabilidad que sigue marcando la política venezolana.
La reestructuración en el gobierno no se detiene ahí; Rodríguez también ha nombrado a Nuramy Josefa Gutiérrez González como nueva ministra de Sanidad, reemplazando a Magaly Gutiérrez Viña. Además, ha realizado cambios en los ministerios de Comunicación, Transporte y Ecosocialismo, anunciando un "nuevo momento político" en Venezuela, tras casos de alta tensión como la detención de Nicolás Maduro a manos de las fuerzas estadounidenses.
El anuncio de estos cambios ministeriales coincide con las negociaciones entre el régimen de Caracas y la administración de Donald Trump, que busca reactivar la industria petrolera venezolana, además de otros recursos naturales del país. La Casa Blanca ha dejado claro su interés en esta estrategia, a pesar de que el enfoque inicial de la intervención militar parecía centrarse en aspectos distintos de la economía venezolana.
Durante una reunión transmitida por la cadena estatal VTV, Rodríguez también hizo pronósticos optimistas sobre la producción de minerales, anticipando un aumento del 30% en la producción de oro y un crecimiento mayor al 50% en hierro, así como un incremento superior al 100% en la producción de carbón para el año 2026. Estas proyecciones se presentaron en un contexto donde la recuperación económica parece ser una prioridad clave del gobierno actual.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.