Crónica España.

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Carlos Sainz expresa su inquietud por las extensas etapas en el Dakar.

Carlos Sainz expresa su inquietud por las extensas etapas en el Dakar.

En la jornada del 18 de diciembre en Madrid, el reconocido piloto español Carlos Sainz, que disputará el Rally Dakar a bordo de un Ford, expresó sus inquietudes respecto a los largos tramos que caracterizarán esta edición del evento. Sainz advirtió que habrá jornadas que superarán los 400 kilómetros cronometrados sin asistencia mecánica, un reto que considera significativo, a la vez que subrayó que llega con un vehículo de gran cualidad para competir en un terreno donde cada detalle puede marcar la diferencia.

Durante la rueda de prensa previa al Rally Dakar 2026, que se inicia el 3 de enero en Arabia Saudí, Sainz hizo hincapié en las exigencias de este formato de rally. “Este año nos enfrentamos a etapas prolongadas, eso puede incrementar las posibilidades de enfrentar problemas. El rally presenta un nivel de competitividad equilibrada, aunque esas distancias largas son motivo de preocupación”, manifestó el piloto madrileño.

La presentación del evento también sirvió para mostrar el Ford Raptor T1+ No 225, que será el vehículo de la pareja Sainz-Cruz en la famosa competencia. Sainz lo calificó como un "cochazo", añadiendo que ha mejorado notablemente en términos de suspensión, lo que permite mayor versatilidad en las condiciones del rally.

Sainz volvió a la marca estadounidense después de una experiencia complicada el año anterior, donde no logró adquirir el conocimiento deseado sobre el nuevo coche. Recordó cómo un vuelco, que si bien no fue severo, les obligó a retirarse antes de haber podido explorar el potencial del vehículo. “Aunque no pudimos aprender demasiado, el equipo sí obtuvo valiosas lecciones”, comentó, señalando que dichas enseñanzas han influido en la configuración del coche de este año, el cual ha sido aligerado y optimizado en varios aspectos técnicos.

El piloto no escatimó en elogios a su equipo, resaltando que han recorrido 10,000 kilómetros en preparación, una cantidad récord que espera se traduzca en mejores resultados en el Dakar. “Cada kilómetro cuenta. El año pasado fue demasiado corto para absorber todo lo necesario, por lo que este incremento en el kilometraje es realmente significativo”, manifestó Sainz sobre el tiempo invertido en adquirir experiencia.

El Rally de Sudáfrica y el Rally de Portugal sirvieron como preparación, aunque no sin inconvenientes. Sainz relató un incidente en el rally portugués donde un choque con una piedra oculta les hizo perder la oportunidad de ganar, aunque quedó con el aprendizaje. “Fue una decepción, pero seguimos en nuestra senda de aprendizaje”, reflexionó.

En Marruecos también enfrentaron complicaciones con un asunto mecánico inesperado, pero Sainz optó por ver el lado positivo: “Gracias a los problemas en Marruecos, logramos realizar ajustes que podrían haber sido críticos en los primeros días del Dakar”. Esto demuestra su capacidad de resiliencia y su perspectiva optimista hacia los retos.

Entre los aspectos a destacar de esta edición se encuentran las dos etapas maratón, que preocupan a Sainz debido a la falta de asistencia posterior. “Una vez terminemos, tenemos que hacer nosotros mismos el chequeo del coche y reabastecer combustible”, señaló, añadiendo además que la ausencia de motos para marcar el camino complicará aún más la situación para quien inicie estas etapas.

Sainz reconoció que el nivel de competencia ha aumentado considerablemente, lo que augura una intensa batalla por el podio. “Es probable que lleguemos a la última semana con varios pilotos en la contienda por la victoria, lo que sin duda hará que la competencia sea más emocionante”, declaró, enfatizando que la mejora de todos los equipos aumentará la dureza de la prueba.

Sobre su futuro en el automovilismo, el experimentado piloto, quien tiene 63 años, expresó que quiere tener el control sobre su decisión de retirarse. “Espero que al finalizar el Dakar, pueda mirar atrás y sentir que disfruté y di lo mejor de mí. Si eso es positivo, seguiré compitiendo el próximo año”, confesó Sainz, dejando abierta la puerta a su continuidad en el deporte.

Finalmente, ante la posibilidad de que su hijo, Carlos Sainz Jr., tome las riendas de su vehículo en el Dakar, Sainz lo considera poco probable, recordando que su carrera profesional está cerca de su fin, aunque no así la de su hijo en la Fórmula 1. Al respecto de los planes de Ford, no se mostró seguro, dejando espacio para la especulación.

Por su parte, el presidente de Ford España, Jesús Alonso, expresó su orgullo hacia el equipo y los pilotos, deseando lo mejor para el próximo Dakar, que se anticipa lleno de desafíos y competencia intensa.