Crónica España.

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La AESAF advierte sobre el daño a la reputación de árbitros y del fútbol español por las acusaciones de Florentino Pérez.

La AESAF advierte sobre el daño a la reputación de árbitros y del fútbol español por las acusaciones de Florentino Pérez.

16 de diciembre, Madrid. La Asociación Española de Árbitros de Fútbol (AESAF) ha expresado su desaprobación hacia las recientes declaraciones del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, en torno al 'caso Negreira' y su impacto en el colectivo arbitral. Considera que tales comentarios son dañinos para la reputación de los árbitros y el fútbol en general, y denuncia cualquier intento de deslegitimar a los colegiados sin pruebas concretas.

La AESAF subrayó que los árbitros en España operan con independencia y profesionalismo, y recalcaron que no están involucrados en ninguna trama que comprometa su integridad. Estas declaraciones se producen tras la afirmación de Pérez de que la preocupación primordial del club es el estado del arbitraje en el país y que sienten abandono en su esfuerzo por "hacer justicia" en medio de lo que él calificó como el "mayor escándalo en la historia del fútbol global."

La asociación también recordó que en el marco de esta investigación "ningún árbitro ha sido objeto de indagación ni cargo alguno en el proceso", lo que pone en tela de juicio las acusaciones de corrupción que se han lanzado contra el colectivo. Aseguraron que las acusaciones infundadas no solo dañan a los árbitros, sino que arrojan sombras sobre la integridad misma del juego.

Asimismo, enfatizaron la importancia de respetar el trabajo de las autoridades judiciales, en un proceso que sigue en marcha, y reafirmaron la necesidad de preservar el principio de presunción de inocencia. La AESAF afirmó que es perjudicial sugerir que los árbitros favorecen a determinados clubes o castigan a otros, alertando que tales afirmaciones distorsionan la percepción pública y afectan el normal desarrollo del deporte.

Otro punto señalado por la asociación es la preocupante utilización del arbitraje para justificar situaciones adversas en el ámbito deportivo. Hicieron un llamado a las instituciones deportivas, así como a la afición, para que muestren públicamente su apoyo hacia el colectivo arbitral, argumentando que desde la unidad se puede trabajar para restaurar el prestigio que merece el fútbol español.

La AESAF hizo hincapié en que las manifestaciones de figuras influyentes en el fútbol tienen un impacto real en la sociedad y en la cultura del deporte, generando un ambiente hostil que se traduce en violencia verbal y física hacia los árbitros, desde las categorías más bajas hasta el fútbol profesional.

En cuanto a Pablo González Fuertes, quien estuvo a cargo del VAR durante el partido entre el Alavés y el Real Madrid, la asociación expresó su respaldo irrestricto hacia él y hacia todos los árbitros en España, demandando un respeto institucional y social hacia su labor. Rechazaron de manera categórica cualquier intento de deslegitimar a los árbitros, remarcando que el rendimiento en el fútbol debe reflejarse en el campo, no en el arbitraje.

Adicionalmente, la AESAF considera errónea la acusación por parte del Real Madrid de amenazas provenientes del colectivo arbitral. Aclararon que las declaraciones realizadas en la rueda de prensa previa a la final de la Copa del Rey pretendían resaltar el aumento inaceptable de la violencia contra árbitros y sus familias en todas las categorías del fútbol español.

A lo largo de los meses, la AESAF ha mantenido un diálogo abierto y constructivo con los clubes profesionales para fortalecer la imparcialidad del arbitraje. Afirman que vincular al colectivo arbitral con escándalos no probados socava la confianza en el sistema y perjudica al fútbol en su conjunto.

Finalmente, la AESAF destacó que esta problemática no se limita a categorías superiores, sino que afecta desde el fútbol base hasta el profesional. Por ello, insisten en la necesidad de un liderazgo responsable que impida esta dinámica riesgosa para la integridad física y reputacional de quienes se dedican a garantizar la equidad en la competición. Concluyeron reafirmando su compromiso con la independencia y la mejora constante en el arbitraje, instando a la creación de instituciones que fortalezcan la credibilidad y el respeto en el fútbol.