Crónica España.

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Camboya exige un cese del fuego urgente mientras Tailandia se opone a la violencia en su frontera.

Camboya exige un cese del fuego urgente mientras Tailandia se opone a la violencia en su frontera.

Las tensiones entre Camboya y Tailandia han alcanzado un nuevo pico, lo que ha llevado a ambos países a hacer un llamado urgente a la diplomacia en sus fronteras. Mientras las hostilidades se intensifican, con combates recientes en la región, los líderes de ambas naciones han defendido sus acciones argumentando la necesidad de actuar en defensa propia.

El embajador camboyano ante las Naciones Unidas, Chhea Keo, ha solicitado un alto el fuego "inmediato" y "sin condiciones" a lo largo de su frontera con Tailandia. En sus declaraciones, Keo también subrayó el derecho de Camboya a la legítima defensa frente a las agresiones del Ejército tailandés, enfatizando la urgencia de encontrar una solución pacífica a la situación.

Por su parte, el secretario de Estado de Exteriores de Camboya, Kung Phoak, ha reiterado que el país se apega al Derecho Internacional en su búsqueda de una resolución. Según sus palabras, la postura de Camboya está fundamentada en la defensa de su soberanía, y ha dejado claro que las acciones camboyanas están decididamente enmarcadas dentro de las normas legales internacionales.

Kung Phoak argumentó que "Camboya no es el agresor". Afirmó que el país está actuando exclusivamente para proteger su territorio y que las acciones de Tailandia no solo exacerban la tensión, sino que representan un peligro para la paz en la región. Esta perspectiva ha sido respaldada por varios actores políticos de Camboya que han expresado condenas hacia la supuesta agresión tailandesa.

Respecto a las denuncias de ataques al templo de Preah Vihear, Tailandia ha calificado las acusaciones de Camboya como infundadas, atribuyéndolas a campañas de desinformación. Según sus declaraciones, las operaciones militares se han realizado en un área alejada del templo, minimizando así cualquier daño posible.

La ONU, por su parte, ha expresado su preocupación ante el incremento de la violencia en la frontera y ha confirmado que ha habido víctimas civiles, incluyendo niños. La portavoz de la organización, Stephanie Tremblay, ha indicado que Naciones Unidas está dispuesta a intervenir y apoyar esfuerzos humanitarios en la región si se solicita, enfatizando la necesidad de que se priorice la protección civil.

Además, UNICEF ha instado a ambas naciones a garantizar la seguridad de los niños en medio de estos conflictos, recordando que las escuelas deben permanecer como espacios seguros para la educación. Este llamado se da en el contexto de un aumento de las tensiones tras un incidente en el que varios soldados tailandeses resultaron heridos por la explosión de una mina antipersona.

El clima entre Camboya y Tailandia se ha deteriorado en los últimos meses, sobre todo después de la muerte de un soldado camboyano en un altercado con las fuerzas tailandesas. Las negociaciones para reducir las tensiones han resultado infructuosas, dejando a la región en una situación de inestabilidad y riesgo constante.