Crónica España.

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Buque destructor de EEUU protege la libertad de navegación en el mar de China meridional.

Buque destructor de EEUU protege la libertad de navegación en el mar de China meridional.

En un acto de defensa de derechos y libertades de navegación en el mar de China Meridional, el buque destructor USS Milius de la Marina estadounidense ha llevado a cabo una misión que ha sido considerada por las autoridades chinas como una "ilegal intrusión". La Séptima Flota de Estados Unidos ha asumido la responsabilidad de la maniobra, explicando que esta se ha llevado a cabo "de conformidad con el Derecho Internacional".

Tras finalizar la operación, el USS Milius abandonó el área de reclamación excesiva y continuó con sus operaciones. Según las autoridades estadounidenses, este tipo de accidentes como el arrecife Mischief, que están sumergidos en marea alta en su estado natural, no tienen derecho a un mar territorial, tal y como establece el Derecho Internacional Consuetudinario y la Convención sobre el derecho del mar. Además, han señalado que los buques pueden ejercer legalmente la libertad de alta mar en zonas de hasta doce millas náuticas (unos 22 kilómetros) del Arrecife Mischief.

Por otro lado, Estados Unidos ha criticado duramente las "reclamaciones marítimas ilegales y generalizadas" en el mar de China Meridional. La postura del país es clara en cuanto a la defensa de las libertades de navegación y sobrevuelo, el libre comercio y la libertad de oportunidades económicas para las naciones ribereñas. En este sentido, William Callahan, profesor de relaciones internacionales en la London School of Economics, opinó que "este tipo de misiones muestran al mundo que Estados Unidos tiene el poder y la voluntad de desafiar las pretensiones chinas y que China está en guardia".

El portavoz del Comando de Teatro del Sur, el coronel Tian Junli, por su parte, ha condenado la "ilegalidad" de la incursión del destructor estadounidense sin la autorización del Gobierno chino. China considera que tiene soberanía indiscutible sobre las islas del mar de China Meridional y sus aguas adyacentes. En este sentido, los Estados Unidos han dejado claro que su postura es contraria a las reclamaciones marítimas excesivas en todo el mundo, independientemente de la identidad del reclamante.