Avances en la fachada de la Gloria de la Sagrada Familia tras negociación con el Ayuntamiento
Las negociaciones para completar la fachada de la Gloria en la Sagrada Familia están en su fase final. El director general del templo, Xavier Martínez, confirmó que los acuerdos con el Ayuntamiento de Barcelona son "muy avanzados" tras un preacuerdo con los vecinos afectados. La finalización de esta fachada, que será la principal entrada, depende de la reubicación del edificio Núñez y Navarro en la calle Mallorca, una decisión aún en negociación.
Este proyecto, que lleva más de un año en proceso, requiere de la autorización del consistorio para retirar el edificio y obtener la licencia de ocupación de la calle. La fachada de la Gloria, cuyo diseño incluye columnas bifurcadas de 35 metros y una escalinata que cubriría la calle, es una pieza clave en la conclusión de la obra, prevista en un plazo máximo de diez años.
Por otro lado, en el interior de la torre de Jesucristo, se avanzan en las instalaciones para facilitar el acceso a la cruz superior. Se están construyendo ascensores que permitirán visitar el firmamento representado en un mosaico de más de 50,000 piezas, en una obra que busca reflejar el origen del universo. La capilla de la Asunta, cuya construcción concluirá en abril de 2024, también forma parte del proceso de finalización del templo.
Este avance en las obras responde a la voluntad del Patronato de acelerar los trabajos, en un contexto político en el que la gestión del espacio urbano y la protección del patrimonio histórico son temas de interés. La colaboración con las administraciones locales refleja una estrategia para lograr los permisos necesarios y evitar retrasos en la conclusión de una de las obras más emblemáticas de Barcelona.
La finalización prevista en diez años sitúa a la Sagrada Familia en una fase definitiva, en medio de debates sobre la gestión del patrimonio y la influencia del Ayuntamiento en grandes proyectos culturales. La conclusión del templo reforzará su papel como símbolo turístico y cultural de la ciudad, en un contexto donde la política local busca equilibrar desarrollo urbano y conservación patrimonial.
En perspectiva, el avance en la fachada de la Gloria y otras áreas del templo reflejan un compromiso de finalizar la obra en un plazo razonable. La colaboración institucional será clave para superar obstáculos y garantizar la protección del patrimonio, en una Barcelona que apuesta por mantener su identidad cultural a través de proyectos emblemáticos como este.