Crónica España.

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Alemania aplaude la decisión de la UE sobre la producción de vehículos de combustión tras 2035.

Alemania aplaude la decisión de la UE sobre la producción de vehículos de combustión tras 2035.

En Madrid, el 16 de diciembre, el canciller alemán Friedrich Merz ha expresado su aprobación ante la reciente propuesta de la Comisión Europea que sugiere eliminar el veto absoluto a la venta de vehículos de combustión a partir de 2035. Esta modificación permitirá, en lugar de la prohibición total, una producción "limitada" de estos automóviles, en la que se contempla un máximo del 10% de las emisiones de CO2 permitidas en el año 2021.

Merz ha enfatizado que esta medida es un avance positivo, destacando la importancia de la regulación más flexible en el sector automotriz en respuesta a la demanda del gobierno alemán. Según sus declaraciones, una mayor apertura tecnológica es fundamental para equilibrar los objetivos climáticos con las realidades del mercado y las necesidades de las empresas y el empleo.

En el contexto de las futuras negociaciones, Alemania afirmará que analizará minuciosamente las amplias propuestas de la Comisión, aunque espera que no conlleven un incremento en la burocracia. De manera particular, el canciller ha criticado la nueva regulación sobre flotas de vehículos de empresas, manteniendo la posición del Gobierno de rechazar cuotas legales para estos tipos de vehículos.

Merz ha argumentado que no se debe imponer una carga adicional a las pequeñas y medianas empresas alemanas, y ha remarcado que la clave para una protección climática efectiva reside en la innovación y la flexibilidad, no en la imposición de prohibiciones. Solo de esta forma se podrá asegurar un futuro sostenible para el clima.

Es importante notar que la propuesta de la Comisión Europea responde a las demandas de la industria y Alemania, pero ignora las solicitudes de España y Francia de mantener las metas previamente establecidas. La oferta de Bruselas representa un primer paso que aún requiere negociación entre el Consejo y el Parlamento Europeo antes de su adopción definitiva, subrayando que los fabricantes deberán compensar cualquier margen con "créditos" que provengan del uso de "acero verde" de la UE o biocombustibles.

El Ejecutivo comunitario asegura que esta flexibilidad no pone en peligro el objetivo final de alcanzar la neutralidad climática a más tardar en 2050. Por lo tanto, los fabricantes todavía deberán cumplir con un objetivo de reducción del 90% en las emisiones asociadas a los vehículos de combustión para el año 2035.