Urtasun destaca a los videojuegos como una industria clave en España con 2.700 millones de euros de facturación
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha confirmado que la industria del videojuego en España ha multiplicado por nueve su facturación en la última década, alcanzando los 2.700 millones de euros. Además, el sector cuenta con 22 millones de usuarios y 800 empresas de desarrollo. Urtasun afirmó que España es la tercera potencia europea en esta área y que el sector es considerado una industria pujante y estratégica para la economía nacional.
Las declaraciones se produjeron durante la visita del ministro a la feria 'Mad Games Show', un evento que se ha convertido en un referente para el sector en el país. El Gobierno ha destinado 22 millones de euros en ayudas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y ha asegurado que continuará apoyando con fondos propios una vez agotados estos recursos.
Este respaldo institucional refleja la importancia que las autoridades atribuyen a los videojuegos, que consideran una confluencia de tecnología y cultura. Además, el sector ha implementado iniciativas en ámbitos como la igualdad de género y el consumo sostenible, en línea con las políticas culturales y sociales del Gobierno.
Desde una perspectiva política, el sector del videojuego se inserta en la estrategia de diversificación económica del país. La apuesta por apoyar industrias culturales tecnológicas responde a la intención de fortalecer sectores con alto potencial de crecimiento y empleo cualificado.
En el contexto político actual, estas declaraciones se enmarcan en la tendencia de priorizar industrias innovadoras y tecnológicas, especialmente en un escenario de recuperación tras la pandemia y en medio de debates sobre inversión pública y apoyo a la cultura digital. La continuidad del apoyo dependerá de la evolución del sector y de la disponibilidad de fondos en los próximos años.
Mirando al futuro, la apuesta del Gobierno sugiere que el sector del videojuego continuará siendo una prioridad en la agenda cultural y económica, con el objetivo de consolidar a España como un referente en innovación digital en Europa.