SEVILLA, 6 de agosto. En un reciente suceso que ha puesto a prueba la capacidad del sistema ferroviario español, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) anunció a las 5:18 horas de este miércoles que la crisis vivida por cerca de 2.200 pasajeros de nueve trenes de Alta Velocidad (AVE) había sido resuelta. Estos viajeros se encontraron en una situación crítica, con hasta diez horas de espera dentro de los vagones debido a una avería en la infraestructura que afectó tanto a trenes de larga como de media distancia.
El operador ferroviario Renfe comunicó poco después de la 1:00 que la circulación de trenes entre Majarabique y Sevilla había sido reestablecida tras la paralización que tuvo lugar la noche anterior. Esta interrupción afectó los servicios con destino a la capital andaluza, así como a Madrid, Huelva y Córdoba.
La avería, que dejó sin tensión la catenaria en ambas vías que conectan Majarabique y Sevilla Santa Justa, llevó a que se movilizara personal especializado en electrificación para realizar las reparaciones necesarias. La magnitud del problema fue tal que varios trenes quedaron parados en diferentes tramos de la ruta, creando un descontento generalizado entre los pasajeros.
Entre los trenes que sufrieron la interrupción se encontraban el Avant Málaga-Sevilla, el Alvia Madrid-Huelva, y otros servicios regionales como el Avant Granada-Sevilla, todos ellos se quedaron detenidos en sus trayectos hacia la capital andaluza. También se vieron afectados el AVE Sevilla-Madrid y el AVE Barcelona Sants - Sevilla, generando un caos en las agendas de cientos de viajeros.
Adif no escatimó esfuerzos, enviando una locomotora diésel desde Hornachuelos para remolcar uno de los trenes averiados, mientras que los pasajeros continuaban esperando con creciente frustración en las vías cercanas a Sevilla.
En respuesta a esta "emergencia ferroviaria", el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, tomó la iniciativa de movilizar los servicios de emergencia del Ayuntamiento. A través de un mensaje en la red social X, Sanz destacó la gravedad del incidente, que ocurrió en medio de una ola de calor, evidenciando la urgencia de la situación.
Según informes, equipos de la Policía Local y Protección Civil se acercaron a Miraflores, un punto crítico donde uno de los trenes había quedado atascado con más de 30 pasajeros a bordo, varios de ellos con movilidad reducida. Además, se dispusieron autobuses de los Transportes Urbanos de Sevilla para facilitar el traslado de estas personas.
El alcalde elogió el esfuerzo de los profesionales que acudieron al lugar del incidente, resaltando la colaboración de los bomberos y los servicios de emergencia para atender a los afectados. "Agradezco profundamente la dedicación y el trabajo de quienes se encuentran al servicio de nuestra comunidad", concluyó en su comunicación por redes sociales.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.