MADRID, 30 de diciembre. En un contexto marcadamente inquietante, un grupo de mujeres dentro del PSOE ha manifestado con firmeza su preocupación ante recientes alegaciones de acoso sexual que han sacudido al partido. Su llamado se centra en la necesidad de priorizar la protección de las víctimas y de garantizar que se implementen de manera efectiva los protocolos internos establecidos para abordar este tipo de incidentes.
La secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, defendió la actuación de su partido en un comunicado a Europa Press, enfatizando que el PSOE ha respondido de forma rápida y adecuada ante las acusaciones de acoso. "Si nos consideramos un partido feminista, nuestras acciones deben reflejar ese compromiso", destacó, insistiendo en que actuar rápidamente y mejorar procesos es fundamental.
Por su parte, Soledad Murillo, exsecretaria de Estado de Igualdad, fue cuestionada sobre la necesidad de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dimitiera, y afirmó que la solución debería ser un fortalecimiento de la dirección interna del partido, dado que el secretario general es quien debe activar el protocolo de actuación en estos casos. Sin embargo, Murillo señaló que el PSOE ha fallado al aplicar su propio marco de 17 páginas para gestionar situaciones de acoso y violencia, sugiriendo que las denuncias se habían mantenido sin respuesta desde julio.
Murillo subrayó además que la responsabilidad no recae exclusivamente en quienes se atreven a denunciar. "No se necesita ningún permiso para hacer una denuncia; lo importante es recibir el apoyo y la aliento necesarios", comentó. Esto viene en respuesta a las declaraciones de la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, quien indicó que el partido se limitaría a ofrecer apoyo a las víctimas, sin tomar medidas proactivas ante la Fiscalía.
La directora del Instituto de las Mujeres, Cristina Hernández, se ha sumado a las críticas, recordando que el feminismo ha advertido sobre el machismo sistémico durante años. "El machismo es estructural y sistémico; no debería sorprendernos lo que está sucediendo", dijo, exigiendo acciones contundentes y responsables por parte del partido.
Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado, comentó que la gestión de las denuncias dentro del PSOE no ha comenzado de la mejor manera, pero confía en que concluirá positivamente. Arguyó que la identidad socialista es incompatible con la violación de los derechos y la libertad de las mujeres, instando a continuar con la lucha por la democracia y los derechos femeninos.
Calvo también hizo un llamado a que las mujeres que sufren acoso se den valor para alzar la voz, resaltando que el tiempo de permanecer en silencio ha terminado. La exvicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, criticó la tardanza del partido en reaccionar, exigiendo una investigación clara y respuestas sobre los recientes escándalos de acoso.
Valenciano expresó que un partido con un sólido historial en políticas de igualdad debe ser ejemplar y afrontar la actual crisis con seriedad. Andrea Fernández, portavoz del PSOE en la Comisión de Igualdad del Congreso, también solicitó explicaciones claras y contundentes sobre la situación.
Por último, la organización Alianza contra el Borrado de las Mujeres ha señalado que estos incidentes reflejan la ineficacia de los protocolos existentes para prevenir y responder al acoso sexual dentro del PSOE, haciendo un llamado a una revisión exhaustiva y a la implementación seria de las normativas requeridas por ley.
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