Crónica España.

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Sánchez dirige una cumbre discreta con Marruecos sin participación de ministros de Sumar.

Sánchez dirige una cumbre discreta con Marruecos sin participación de ministros de Sumar.

El 4 de diciembre, Madrid se convirtió en el escenario de un importante encuentro entre los gobiernos de España y Marruecos. Esta cumbre bilateral, que busca fortalecer la cooperación entre ambas naciones, llega tras el respaldo que el presidente Pedro Sánchez brindó al plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara, un gesto que ha sido llevado con cautela por parte de Moncloa.

A diferencia de la anterior Reunión de Alto Nivel celebrada en Rabat en febrero de este año, se espera que no haya declaraciones públicas de Sánchez ni del primer ministro marroquí, Aziz Ajanuch, quien entonces estuvo presente en una presentación inicial. Tampoco se convocará una rueda de prensa al final del encuentro, evidenciando un perfil bajo en esta ocasión.

Este evento ha sido precedido por un foro empresarial que tuvo lugar en Madrid, organizado por la CEOE. Sin embargo, Sánchez no asistirá, dejando a Ajanuch en compañía de Luis Planas, ministro de Agricultura, y Óscar Puente, ministro de Transportes, quienes serán los encargados de abrir y cerrar el foro.

Un aspecto a destacar es la ausencia de miembros de los partidos de coalición en el gobierno. En la reunión anterior, Sánchez viajó a Rabat acompañado de varios ministros, pero no incluyó a representantes de Unidas Podemos, quienes han manifestado claramente su desacuerdo con la postura adoptada por el presidente. Esta vez, ninguno de los ministros de Sumar, que también han expresado su oposición, estará presente; la vicepresidenta Yolanda Díaz, principal figura de esta formación, se encuentra de viaje oficial en Italia.

De acuerdo con la información proporcionada por Moncloa, en esta XIII Reunión de Alto Nivel participarán varias figuras importantes. Entre ellas se encuentran la viceministra Sara Aagesen y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. También participará la ministra de Educación, Pilar Alegría, y la de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, junto con Planas y Puente. La secretaria de Estado de Comercio y Empresa también estará presente, dado que el titular, Carlos Cuerpo, se encuentra fuera del país.

Desde el Gobierno aseguran que este encuentro se produce en un "contexto particularmente favorable" para las relaciones entre España y Marruecos. Se busca avanzar en una dinámica que permita construir una relación más moderna y global, abordando aspectos como la inteligencia artificial, la ciberseguridad y el cambio climático, siempre centrando la atención en las personas.

Moncloa subraya la necesidad de fortalecer los "vínculos humanos" entre ambas naciones. Señalan que la comunidad marroquí es la más numerosa en España y se ha convertido en una de las principales contribuyentes a la Seguridad Social. Además, destacan que el intercambio comercial ha alcanzado cifras récord este año.

En esta cumbre, se espera que se firme una serie de acuerdos en diversas áreas como la digitalización de las administraciones públicas, la prevención de desastres naturales y otros temas relevantes como el deporte y la educación. Sin embargo, Moncloa no ha detallado los temas específicos que se abordarán, dejando en el aire si se tratarán cuestiones sensibles acordadas previamente entre ambos gobiernos.

Uno de los puntos clave abordados anteriormente fue la reapertura de la aduana de Melilla, cerrada unilateralmente por Marruecos en 2018. A pesar de esfuerzos para reactivarla a principios de año, el flujo comercial sigue estancado y los empresarios de Melilla se han quejado de la falta de garantías legales que impide un comercio efectivo.

La presidenta de la Confederación de Empresarios de Ceuta también ha expresado el descontento sobre la situación actual en la aduana de su ciudad, señalando que carece de la seguridad jurídica necesaria para impulsar el comercio entre ambas naciones.

En los días previos a la cumbre, ha resurgido el interés en la delimitación de aguas territoriales, un tema acordado en 2022 para reactivarse. Medios cercanos a Marruecos han sugerido que alcanzar un acuerdo sobre la delimitación beneficiaría tanto a Marruecos como a España, fortaleciendo la posición de ambos en el Atlántico mientras aseguran interés estratégico.

Además, la gestión del espacio aéreo sobre el Sáhara Occidental ha sido otro de los puntos controversiales discutidos en el marco de la 'hoja de ruta', que plantea el inicio de conversaciones sobre el tema, aunque los avances han sido escasos. La posición del Gobierno ha sido que estos contactos son meramente para mejorar la cooperación entre las partes.