El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se encuentra ante un importante desafío: lograr la aprobación de su plan para un nuevo sistema de financiación autonómica. A pesar de que algunos grupos, como Junts, han manifestado su oposición y advierten que intentarán bloquear la iniciativa, Sánchez confía en obtener el respaldo necesario de sus aliados parlamentarios.
Este lunes, durante una rueda de prensa, Sánchez fue cuestionado sobre cómo planea avanzar con su propuesta sin el apoyo de la formación liderada por Carles Puigdemont. En respuesta, se mostró decidido a esforzarse al máximo para que esta legislación se apruebe en el presente año, destacando la "amplia experiencia" que tiene su Gobierno en la aprobación de medidas que inicialmente parecen complejas.
En el encuentro en La Moncloa, junto al primer ministro griego, Kyriákos Mitsotákis, Sánchez defendió la propuesta que fue presentada recientemente por la vicepresidenta primera, María Jesús Montero. Resaltó que su plan incluye un aumento de 21.000 millones de euros en la financiación destinada a las comunidades autónomas.
El presidente explicó que el Gobierno central está dispuesto a renunciar a esa cantidad con el objetivo de que las autonomías puedan mejorar la inversión en áreas críticas como la sanidad, la educación y los servicios sociales. "No hay nada que una más a los españoles, independientemente de su ubicación, que fortalecer los servicios públicos", afirmó, subrayando su importancia para la cohesión social.
Sánchez también destacó que esta nueva propuesta busca actualizar un modelo que ha quedado obsoleto durante más de diez años. Aseguró que el nuevo sistema beneficiará a todas las comunidades autónomas, proporcionando más recursos que el actual. "No hay ganadores ni perdedores, todos se benefician", enfatizó, señalando que el crecimiento económico permitirá asegurar una financiación adicional para todas las regiones.
Frente a las críticas recibidas, tanto por parte del Partido Popular como dentro de algunas facciones del PSOE, que acusan a su Gobierno de ceder ante el independentismo catalán, Sánchez instó a los gobiernos autonómicos, en su mayoría dirigidos por el PP, a dejar de lado la "disputa ideológica". En su lugar, los animó a centrarse en cómo mejorar los servicios públicos para los ciudadanos.
Desde el Gobierno, afirman tener la certeza de que Junts, eventualmente, apoyará este nuevo modelo de financiación, considerando que el actual es anticuado y perjudicial para Cataluña, especialmente dado su crecimiento poblacional en años recientes. Además, sostienen que si el PP de Alberto Núñez Feijóo decide oponerse, deberá justificar su posición ante sus votantes, ya que hasta ahora no han presentado argumentos sólidos contra la propuesta del Ejecutivo.
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