En una jornada cargada de emociones en Tokio, el atleta español Quique Llopis volvió a hacerse notar en la final de los 110 metros vallas de los Mundiales de Atletismo al Aire Libre, donde finalizó en un meritorio cuarto lugar, repitiendo una actuación similar a la de hace un año en los Juegos Olímpicos de París. Esta vez, la competidora Marta Pérez también dejó su huella al finalizar en novena posición en la final de 1.500 metros, mientras que Mohamed Attaoui y David Barroso avanzaron a las semifinales de los 800 metros.
Quique Llopis, el destacado corredor valenciano, estuvo muy cerca de conseguir su primer podio mundial. Durante la temporada, ya había demostrado su potencial en la Liga Diamante, donde compitió de tú a tú con los mejores. En esta ocasión, Llopis luchó arduamente por un lugar en la final, superando al japonés Shusei Nomoto por una mínima diferencia de una centésima de segundo, finalizando la serie en 13.29 segundos.
A pesar de un comienzo titubeante en la final, Llopis fue progresando y se ubicó entre los competidores más destacados. El gran favorito, el estadounidense Cordell Tinch, se llevó el oro con un tiempo de 12.99 segundos, mientras que Llopis se batió en una intensa lucha con los jamaicanos Orlando Bennet y Tyler Mason, quienes se llevaron la plata y el bronce con marcas de 13.08 y 13.12 segundos respectivamente, dejando a Llopis con un tiempo de 13.16.
En declaraciones a la RFEA, Llopis destacó que esta vez sí sintió que estaba luchando por las medallas, a diferencia de su experiencia anterior. Aceptó que los rivales de podio habían realizado marcas personales sobresalientes, pero la posibilidad de un futuro triunfador aún está intacta para él. “Este objetivo de la medalla está ahí, quizás el año que viene, o el siguiente", comentó, subrayando la complejidad del atletismo.
En la final de 1.500 metros, Marta Pérez no logró meterse entre las medallistas, aunque su tiempo de 3:58.54 es el mejor registrado por una española en un Mundial. A pesar de una destacada actuación en la fase de clasificación, terminó en novena posición. La keniana Faith Kipyegon, que se impuso en la prueba, hizo historia al conseguir su cuarto título mundial consecutivo.
Pérez, consciente de la competitividad de la carrera, admitió que esperaba quedar en una posición más alta, pero reconoció que su rendimiento fue afectado por la calidad de sus competidoras. “No sé si he hecho una carrera mal, pero hubo ocho chicas que corrieron mejor que yo”, reflexionó.
En una nota positiva para el atletismo español, dos de los tres representantes en los 800 metros, Mohamed Attaoui y David Barroso, lograron avanzar a las semifinales. Attaoui ganó su serie con una destacada marca de 1:45.23, mientras que Barroso, quien sorprendió al clasificar, logró un tiempo de 1:44.94. Sin embargo, Mariano García no pudo clasificar tras terminar en cuarto lugar con 1:47.09.
Attaoui expresó su satisfacción por su actuación y la importancia de mantener la calma en la primera ronda, mientras que Barroso celebró la estrategia utilizada en su carrera, destacando su control sobre la presión de representar a España en un evento de semejante magnitud.
La jornada se cerró con Paula Sevilla participando en los 400 metros, donde a pesar de no avanzar a la final, registró un tiempo de 50.97 segundos, un excelente desempeño personal, ocupando el séptimo puesto en su semifinal.
El medallero del martes también dejó ver al neozelandés Hamish Kerr llevándose el oro en salto de altura con un impresionante 2.36 metros, y el canadiense Ethan Katzberg dominó en lanzamiento de martillo con un lanzamiento de 84.70 metros, consolidando su status como el defensor del título mundial.
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