Orden judicial en Nueva York obliga a rehacer el impuesto a segundas residencias
Un juez de Nueva York ha dictaminado que la implementación del impuesto a las segundas residencias, impulsado por el alcalde Zohran Mamdani, debe ser paralizada y rehacerse. La sentencia afecta a más de 900.000 inmuebles y obliga a la ciudad a modificar su proceso de notificación y valoración de propiedades.
Este impuesto, aprobado en abril para aumentar los ingresos municipales, grava viviendas tasadas en más de 5 millones de dólares que no se usen como residencia principal. La medida forma parte de una estrategia para reducir el déficit presupuestario de la ciudad, en un contexto de creciente tensión política y social en Nueva York.
El fallo judicial señala que las autoridades violaron derechos fundamentales de los propietarios al exigirles solicitar exenciones sin realizar evaluaciones previas, trasladando injustamente la carga de la prueba a los contribuyentes. La decisión obliga a cancelar los avisos previos y a limitar los registros públicos de inmuebles afectados.
Desde la Alcaldía, el portavoz Matt Rauschenbach ha calificado de "errónea" la decisión judicial y anunció su intención de solicitar una suspensión. La administración argumenta que la ley es necesaria para afrontar los desafíos financieros y que continuará defendiendo sus políticas en los tribunales.
El contexto político en Nueva York refleja una pugna entre las autoridades locales y los sectores más adinerados, que consideran que la medida afecta injustamente a propietarios de altos patrimonios, incluyendo a figuras conocidas como Donald Trump. La controversia evidencia las tensiones en torno a la fiscalidad y la equidad en la ciudad, en medio de un panorama de tensiones políticas y sociales.
De cara al futuro, la resolución abre un debate sobre la constitucionalidad de las políticas fiscales urbanas y la capacidad de la justicia para limitar las acciones de los gobiernos locales en materia tributaria. La administración municipal asegura que apelará la decisión y busca mantener el impulso en sus políticas de ingresos.