Crónica España.

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Obispos españoles advierten sobre la politización del agua y la previsible carestía, escasez y conflicto.

Obispos españoles advierten sobre la politización del agua y la previsible carestía, escasez y conflicto.

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha advertido que la gestión del agua en España está llevando al país hacia un futuro de escasez, carestía y conflicto. Desde el departamento de Ecología de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social, la CEE ha pedido que la cuestión del agua no se politice y que se lleve a cabo una gestión del agua diseñada para proteger tanto a las personas como al medio ambiente. En este sentido, solicitan políticas agropecuarias, urbanísticas e industriales justas y sostenibles desde el punto de vista social y ambiental.

La reserva hídrica española se encuentra actualmente al 37,6% de su capacidad total, habiendo perdido 668 hectómetros cúbicos en la última semana, lo que representa el 1,2% de la capacidad total de los embalses. Esta cifra ha sido dada a conocer por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO).

La CEE también muestra su preocupación porque son los principios de lucro los que están definiendo las realidades productivas en el sector agrícola y ganadero. Por ello, hacen un llamado a que las personas afectadas por estas situaciones críticas tengan un papel participativo en la toma de decisiones, desde un compromiso cristiano en la vida pública y social. Además, advierten que el cambio climático, con su clima cada vez más seco y caluroso, dificultará la fijación de población en determinadas áreas.

La Conferencia Episcopal pide a los gobiernos y poderes públicos que integren la mirada comunitaria y valoren el agua como un bien común en el diseño de planes hidrológicos, agrícolas y de gestión. También solicitan que la educación incluya la formación de ciudadanos con conciencia sostenible y llaman a las comunidades cristianas a incluir esta conciencia en los procesos catequéticos de los niños y jóvenes.

En su mensaje, los obispos subrayan que la conversión ecológica es un asunto de todos y cada uno de nosotros, y que es necesario replantear estructuralmente la forma en que funcionamos como sociedad. Critican las políticas económicas que generan riqueza para unos pocos y degradación para muchos, y denuncian las prácticas que dañan la relación entre las personas y el planeta. Por último, muestran su preocupación por la migración causada por el cambio climático y destacan que esta es una de las mayores injusticias de la historia.