Crónica España.

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Netanyahu desmiente rotundamente acusaciones de su gobierno sobre crisis alimentaria en Gaza.

Netanyahu desmiente rotundamente acusaciones de su gobierno sobre crisis alimentaria en Gaza.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha presentado una contundente defensa de las acciones de su gobierno, rechazando las acusaciones de que se esté llevando a cabo una “campaña de hambre” en la Franja de Gaza. En un contexto donde organizaciones humanitarias y gobiernos internacionales han lanzado serias advertencias sobre la crisis alimentaria que afecta a la región, Netanyahu ha calificado estas afirmaciones como “descaradas mentiras”.

Durante un encuentro en Jerusalén con Paula White-Cain, pastora evangélica y representante de la Oficina de Fe en Estados Unidos, Netanyahu sostuvo que no hay hambre en Gaza y que se ha permitido la entrada de ayuda humanitaria a lo largo del conflicto. En su declaración, enfatizó que “si no hubiésemos dejado entrar la ayuda, no existirían habitantes en Gaza”, defendiendo así la política de su gobierno en la región.

El primer ministro argumentó que las dificultades en la entrega de alimentos se deben a que Hamas está saboteando los esfuerzos humanitarios, robando asistencia y luego acusando a Israel de no proveer. En este sentido, criticó también a las organizaciones internacionales y a la ONU, sugiriendo que su inacción ante la crisis se debe a la violencia y conflictos en el área.

Netanyahu reafirmó su compromiso con los objetivos militares de Israel, asegurando que se continuará la lucha hasta la liberación de rehenes y la eliminación de Hamas como poder militar y gubernamental. Destacó que la lucha de su país es por “la libertad y la vida humanas”, antagónicas a la ideología de grupos como Hamas y apoyos iraníes.

En un esfuerzo por contrarrestar la narrativa negativa, el primer ministro también resaltó que Israel actúa como el “guardián del cristianismo en Oriente Medio”, sugiriendo que su gobierno protege a las comunidades cristianas en la región. Esta afirmación se produce en medio de la controversia que rodea el reciente ataque a la Iglesia de la Sagrada Familia en Gaza, que resultó en heridos y muertes, lo que ha complicado aún más la situación.

El gobierno israelí intenta mantener la confianza de las comunidades cristianas mientras informa sobre nuevas iniciativas, como la implementación de “pausas humanitarias” y “rutas seguras permanentes” para asegurar la entrega de ayuda en Gaza. Este anuncio llega en un momento crítico, ya que el conflicto ha dejado un saldo devastador, con miles de víctimas reportadas desde el inicio de la ofensiva tras los ataques del 7 de octubre de 2023.

Según cifras proporcionadas por el Ministerio de Sanidad de Gaza, se han contabilizado más de 59.000 muertes debido a la violencia, entre ellas un significativo número de víctimas en las últimas semanas atribuidas a operaciones de ayuda no gubernamentales apoyadas por Estados Unidos e Israel.