Crónica España.

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Naturgy y Ciuden inician iniciativa para reutilizar baterías de vehículos.

Naturgy y Ciuden inician iniciativa para reutilizar baterías de vehículos.

En un esfuerzo por encontrar nuevas aplicaciones para las baterías de vehículos eléctricos una vez que han cumplido su ciclo de vida, Naturgy ha lanzado un ambicioso proyecto que tiene como objetivo transformar este desafío en una oportunidad. Este proyecto tiene lugar en un contexto en el que la sostenibilidad y la economía circular son imperativas en nuestra sociedad actual.

MADRID, 7 de noviembre. En colaboración con la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden), Naturgy ha dado un paso importante en la gestión de baterías de vehículos eléctricos, inaugurando su primer proyecto centrado en el almacenamiento energético a través de estas baterías de segunda vida. Este esfuerzo se alinea con los objetivos del Instituto para la Transición Justa (ITJ), un organismo que responde al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Según un comunicado emitido este jueves, las entidades involucradas han completado las pruebas iniciales necesarias para la implementación de un sistema de almacenamiento energético, utilizando baterías que provienen de modelos de Mercedes-Benz. Esta colaboración subraya la importancia de trabajar conjuntamente entre sectores para encontrar soluciones viables a los retos energéticos del presente y del futuro.

Las baterías empleadas en estas pruebas han sido seleccionadas por su procedencia singular: algunas fueron desechadas en la propia fábrica de Mercedes-Benz debido a una degradación temporal, mientras que otras fueron retiradas de circulación tras haber sido utilizadas en carreteras. Esto pone de relieve que incluso cuando estas baterías ya no son aptas para el uso automovilístico, su vida útil puede ser prolongada de formas innovadoras.

El proyecto ya ha logrado la instalación de alrededor de 0,5 MWh de capacidad de almacenamiento mediante estos sistemas de baterías recicladas. Naturgy ha señalado que durante un período de dos años se llevarán a cabo pruebas rigurosas para evaluar el rendimiento de estas baterías en diversas situaciones, lo que permitirá recopilar información crucial sobre su eficiencia y desgaste, así como su viabilidad a largo plazo.

Los portavoces de las instituciones han destacado que este proyecto, que comenzó hace un año, busca maximizar el aprovechamiento de las baterías que ya no son aptas para el sector automotriz. De esta manera, se evita su desecho total, lo cual podría generar una elevada cantidad de residuos y la consiguiente necesidad de explotación de nuevos recursos naturales, como los minerales requeridos para fabricar baterías nuevas.

Cabe mencionar que, a pesar de haber llegado al final de su vida útil en vehículos eléctricos, estas baterías tienen una capacidad residual que oscila entre el 70% y el 80%. Esto las convierte en candidatas ideales para aplicaciones estacionarias, especialmente en el ámbito del almacenamiento de energía renovable y en la provisión de servicios a la red eléctrica. De este modo, su reutilización no solo extiende su ciclo de vida, sino que también minimiza su impacto ambiental.

La iniciativa no solo tiene un enfoque ecológico, sino que también es ventajosa desde un punto de vista económico, al disminuir los costos relacionados con la eliminación de estas baterías y convertirlas en un recurso valioso. Así, los sistemas de almacenamiento que se desarrollarán ofrecerán una mayor potencia y duración que las baterías originales, lo que los permitirá integrarse tanto en proyectos que combinan energías renovables como en sistemas independientes.

Este sistema puede escalarse según la capacidad de almacenamiento que se desee lograr, y su aplicación se extiende tanto al soporte de la red eléctrica como a las necesidades del ámbito industrial y residencial, particularmente en instalaciones de autoconsumo. Este tipo de proyectos representa un avance significativo en la búsqueda de soluciones sostenibles y eficientes en el sector energético.

En este contexto, es fundamental subrayar que el proyecto se desarrolla dentro de un marco de economía circular en España. En 2023, Naturgy Innovahub y Ciuden firmaron un acuerdo de colaboración con la finalidad de evaluar durante dos años el comportamiento de estas baterías reutilizadas.

El desarrollo del proyecto tiene lugar en las instalaciones del Centro de Desarrollo de Tecnologías de Ciuden, ubicadas en Cubillos del Sil, León. Además, se contará con la participación de la startup europea Octave, que se encargará del reacondicionamiento de las baterías y del desarrollo del software necesario para el control del sistema de almacenamiento.

Ambas entidades han reafirmado su compromiso con la innovación y la sostenibilidad, especialmente en el ámbito del almacenamiento energético, que juega un rol clave en la transición hacia un sistema energético más sostenible y descarbonizado. Este enfoque no solo se traduce en beneficios económicos, sino que también refleja una voluntad colectiva de avanzar hacia un futuro más limpio.

El director del área de Innovación de Naturgy, Jesús Chapado, resaltó la importancia de este proyecto al señalar que enfrenta un urgente desafío: hallar una nueva utilidad para las baterías de vehículos eléctricos al final de su ciclo de vida. Este residuo, que sin duda crecerá en los próximos años, requiere soluciones innovadoras que faciliten una transición energética efectiva.

Por su parte, Javier Quiñones, director ejecutivo del área de I+D+i de Ciuden, subrayó que este proyecto no solo es pionero en su ámbito, sino que también refleja el potencial que ofrecen las ideas basadas en la economía circular para avanzar significativamente en la descarbonización. Aseguró que los frutos de esta colaboración público-privada no solo impulsarán los aspectos mercantiles, sino que también fomentarán el desarrollo de fuentes de energía renovables y la reducción de la huella de carbono y de residuos.