La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha manifestado este domingo una profunda decepción y enojo hacia Santos Cerdán, en quien había depositado su confianza. Su descontento se hace eco entre las tensiones políticas que se han desatado tras la divulgación de ciertos audios comprometedores.
Montero, quien también ocupa el cargo de secretaria general del PSOE andaluz, se ha aferrado a la idea de que el gobierno de coalición con Sumar, bajo el liderazgo de Pedro Sánchez, debe continuar a pesar de la reciente controversia, argumentando que existen suficientes razones y logros para seguir adelante en esta legislatura.
Estas declaraciones marcan el primer pronunciamiento de Montero desde que Cerdán presentó su renuncia como secretario de Organización del PSOE, tras el escándalo de los audios que supuestamente lo vinculan con la recepción de comisiones irregulares en la adjudicación de contratos públicos.
Al enumerar razones para la continuidad del gobierno, Montero destacó logros como un mercado laboral que se acerca a los 22 millones de trabajadores, un crecimiento económico superior al promedio de la eurozona y pensionistas que ahora perciben unos 400 euros más que bajo el mandato del Partido Popular. Además, mencionó la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional como un avance significativo.
Refiriéndose a la necesidad de mantener una imagen digna en el uso de fondos públicos, Montero expresó su rechazo hacia aquellos comportamientos que desvían de la norma, enfatizando que el partido no puede tolerar actitudes consideradas "repugnantes". Para ella, la integridad personal de los representantes es fundamental.
En cuanto a Cerdán, quien sigue negando las acusaciones y cuestionando la veracidad de los audios, la ministra insinuó que su futuro podría estar en la defensa legal ante las instancias correspondientes.
Montero apuntó que, tras el escándalo, el presidente Sánchez había pedido disculpas públicamente, asumiendo una responsabilidad que consideró necesaria. Destacó que Cerdán aún no está imputado, pero subrayó que la reacción del partido había sido rápida y firme.
La ministra reconoció que no hay forma de asegurar que no ocurrirán corruptelas en el futuro, ya que "las personas pueden engañar", pero defendió la capacidad del PSOE para actuar rápidamente ante cualquier indicio de ilícito y reafirmó que la responsabilidad se asume con determinación.
Refiriéndose a los informes sobre Cerdán, Montero afirmó que el gobierno no tenía conocimiento de su contenido y cuestionó la razón por la que el Partido Popular estaba al tanto antes. A su juicio, el partido opositor parece más interesado en atacar a la administración que en combatir la corrupción.
En respuesta a la presencia de Sánchez en un acto en Toledo, Montero destacó su capacidad para asumir responsabilidades de manera ejemplar y apuntó que su disculpa por los nombramientos fallidos da cuenta de una madurez política inusual.
A pesar de los obstáculos, Montero asegura que el PSOE se mantiene firme en su compromiso de erradicar la corrupción y que cualquier fallo en el futuro será tratado con la misma celeridad que la situación actual exigió.
Por último, la ministra se refirió a la búsqueda de un reemplazo para Cerdán en el PSOE, señalando que ese proceso se encuentra en manos del partido y sus mecanismos de decisión, esenciales para una organización con más de un siglo de historia.
Aprovechando la ocasión, Montero también realizó comparaciones con la situación en el Partido Popular, criticando la falta de transparencia de sus líderes respecto a los problemas de corrupción que afectan a varios de sus funcionarios, dejando la pelota en su campo para que brinden las explicaciones pertinentes a la ciudadanía.
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