Crónica España.

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Miriam Ruiz aborda el cáncer con una perspectiva humana y esperanzadora: "Deseo que dejemos de temer al tema".

Miriam Ruiz aborda el cáncer con una perspectiva humana y esperanzadora:

La periodista Miriam Ruiz ha lanzado su nueva obra titulada 'Cuerpos asesinos. Enfermar en la era del bienestar' a través de la editorial Libros del KO, un relato profundo que entrelaza sus experiencias personales con una crítica al sistema sanitario mientras narra su trayectoria desde que fue diagnosticada con cáncer de mama el 5 de febrero de 2021.

Ruiz expresa un deseo trascendental en su trabajo: que las futuras generaciones, especialmente la de sus hijas, puedan hablar del cáncer sin la carga del temor que este representa. En una entrevista con Europa Press, recalca que se está logrando disminuir el estigma en torno al cáncer de mama.

El proceso de creación de 'Cuerpos asesinos' ha sido arduo, tomando cuatro años para completarse. La autora se esfuerza por reflejar de manera sincera y realista las dificultades que enfrentó al lidiar con la enfermedad. Aunque se basa en una experiencia personal, el libro resuena con muchas más voces, señala Ruiz, reconociendo que el cáncer es una narrativa universal que afecta a innumerables personas.

Al recibir su diagnóstico, la autora recuerda cómo el shock inicial la impulsó a escribir. Comenzó con notas personales que, con el tiempo, evolucionaron hacia un libro. "Escribía para poder ordenar todo el torbellino de emociones y pensamientos que me invadían", explica Ruiz, reconociendo el enfoque egoísta de sus primeras motivaciones.

Su diagnóstico coincidió con un momento complicado, el final de las restricciones por la pandemia de COVID-19, un contexto que agudizó la angustia de su situación. "Tras vivir ese prolongado periodo de incertidumbre, mi vida se convirtió en otro tipo de lucha personal justo cuando todos creíamos que estábamos recuperando la normalidad", recuerda.

Describe el tratamiento del cáncer como un maratón desafiante, donde las interacciones sociales se vieron drásticamente limitadas. Mantener el distanciamiento y el uso de mascarillas era crucial, dejando a Ruiz aislada de su red de apoyo familiar y amistosa, lo que incrementó el peso emocional de su situación.

'Cuerpos asesinos' incluye relatos de su entorno, mensajes de amigas y familiares, con el propósito de capturar la esencia del momento y evitar que el tiempo moldeara la narrativa de sus experiencias durante la quimioterapia.

La voz de la madre de Miriam Ruiz también tiene un espacio significativo en el relato, expresando la angustia que siente como madre al enfrentarse a esta dura realidad, revelando el profundo impacto emocional que el diagnóstico tiene en la familia. Expresó que el miedo y la incertidumbre son aplastantes y que la palabra cáncer trae consigo un explosivo peso emocional.

Además, la autora aborda la desigualdad en el acceso a tratamientos en España, destacando las disparidades que existen entre comunidades autónomas. Ruiz menciona un informe de la OCDE que revela significativas diferencias en la disponibilidad y los resultados de tratamientos oncológicos, lo que despierta su preocupación por la falta de equidad en el sistema sanitario.

A pesar de su ubicación en Madrid, donde se concentran los mejores recursos médicos, comparte inquietudes sobre la necesidad de trasladar pacientes a otras regiones para acceder a tratamientos adecuados. "El acceso a innovaciones en tratamientos no es equitativo en nuestro país", lamenta.

La precariedad laboral del personal médico también se convierte en un tema central en su narrativa. Ruiz cree que la saturación de trabajo limita la capacidad del personal para ofrecer la atención y la información que necesitan los pacientes, admitiendo que la carga emocional del diagnóstico puede ser aplastante.

Asimismo, relata que durante su oferta para participar en un ensayo clínico, sintió que le faltó empatía en la comunicación. A pesar de resaltar la dedicación de su psicóloga oncológica, admite que el desconcierto inicial la llevó a cuestionarse la naturaleza de las decisiones que le estaban planteando.

Ruiz también expresa su preocupación por los retrocesos en la prevención y detección temprana de cáncer, sobre todo en el seno, citando incidentes recientes en Andalucía que podrían poner en riesgo lo que ya se había conseguido en términos de detección precoz. "Es vital que no retrocedamos en esta lucha que ya ha costado tanto", menciona.

En su obra, la autora reflexiona sobre el papel del azar en las enfermedades, entrelazándolo con factores de riesgo conocidos, como el tabaquismo, el consumo de alcohol y la falta de actividad física. Reconoce la frustración que sienten muchos pacientes al no comprender completamente las causas de su enfermedad.

Ruiz critica el enfoque individualista hacia la salud, sugiriendo que se ignoran las condiciones estructurales que facilitan la aparición de enfermedades. Aboga por una discusión más amplia en torno a la investigación y la inversión en salud pública, resaltando la necesidad imperiosa de priorizar la salud frente a otros asuntos.

Finalmente, la autora remarca que la verdadera responsabilidad en la gestión de la salud no puede recaer únicamente en el individuo, sino que debe ser una prioridad para las políticas públicas y el sistema sanitario. "Cuando uno se enfrenta a una enfermedad, lo que realmente importa es lo que se decide en las esferas de poder", concluye Ruiz, subrayando la necesidad de proteger y fortalecer el sistema de salud.