En un reciente anuncio proveniente de Madrid, se ha dado a conocer que **Micron Technology**, un destacado productor de componentes de memoria, ha tomado la decisión de redirigir su enfoque hacia las crecientes necesidades de la inteligencia artificial (IA). Sin embargo, esta estrategia ha causado descontento entre algunos consumidores, quienes sienten que la calidad de los productos podría verse afectada.
Con el cierre del año 2025, Micron ha comunicado oficialmente el cese de operaciones de su marca de consumo, **Crucial**, que se dedicaba a ofrecer soluciones de memoria para ordenadores. Esta decisión se alinea con la nueva estrategia de la compañía, que busca concentrar sus esfuerzos en la fabricación de memoria para centros de datos, impulsada principalmente por la creciente relevancia de la inteligencia artificial en el sector tecnológico.
El panorama actual indica que el sector de la tecnología enfrenta una notable **escasez de memoria RAM**, lo que ha impactado de manera significativa el mercado de consumo. Tal escasez promete acarrear un incremento en los precios de los productos electrónicos, un hecho que algunos fabricantes ya han comenzado a prever.
Christopher Moore, vicepresidente de Marketing de la Unidad de Negocio Móvil y de Clientes de Micron, ha comentado que la expansión de los centros de datos ha tenido un efecto directo en el mercado. "El tamaño del mercado direccionable para el negocio empresarial ha crecido de un 30% a un 60% en un corto periodo. **La demanda general de bits ha aumentado substancialmente** y la industria entera enfrenta una preocupación relacionada con la disponibilidad de estos recursos", explicó Moore.
A pesar del giro hacia la inteligencia artificial, Moore hizo hincapié en que Micron no ha abandonado completamente el sector del consumo. La empresa continúa proporcionando módulos DRAM a fabricantes de equipos originales (OEMs) como Dell y Asus, manteniendo así una porción significativa de la cadena de suministro de memoria.
El vicepresidente de Micron también aclaró que el verdadero desafío radica no tanto en la cantidad de DRAM producida, sino en la **variedad de densidades de estos módulos**. La producción de diferentes capacidades, como 8GB, 12GB y 16GB, requiere que las máquinas realicen alternancias entre producciones, lo que implica paradas que afectan la eficiencia y volumen de la producción.
"Estamos colaborando estrechamente con nuestros OEM para estabilizar la demanda en la medida de lo posible, lo que nos permitirá equilibrar mejor la oferta y maximizar la producción", señaló Moore en declaraciones a la prensa especializada.
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