Crónica España.

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Irán advierte al G7 sobre la falta de legitimidad para criticar sus decisiones internas.

Irán advierte al G7 sobre la falta de legitimidad para criticar sus decisiones internas.

En un encuentro reciente, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán ha denunciado con firmeza las declaraciones de los ministros de Exteriores del G7, calificándolas de "injerencia" en los asuntos internos de la nación persa. Esta reacción surge tras que los países del G7 advirtieran sobre posibles sanciones adicionales si Teherán no cesa la represión de las protestas, que han dejado un saldo trágico de más de 3.400 muertos y numerosos heridos en las últimas semanas, según informes de diversas organizaciones de derechos humanos.

Desde el Ministerio de Exteriores iraní, se ha manifestado que los integrantes del G7, influenciados por Estados Unidos y el "régimen sionista", ignoran la realidad de que las protestas pacíficas han sido perturbadas por grupos terroristas respaldados externamente. En el comunicado difundido, se destaca que tanto manifestantes como fuerzas de seguridad han sido víctimas de ataques durante estos disturbios.

El gobierno iraní reafirma su compromiso de salvaguardar los derechos fundamentales de su pueblo en conformidad con la Constitución, lo que incluye el derecho a la protesta pacífica. A través de su comunicado, asegura que asumirá su responsabilidad de proteger a los ciudadanos y defenderá su soberanía frente a cualquier amenaza externa.

En respuesta a las críticas sobre derechos humanos por parte del G7, Irán ha calificado de "fraudulento" el enfoque de estas naciones, acusándolas de dejarse llevar por la influencia de potencias extranjeras que incitan al conflicto y al terrorismo. El gobierno persa ha recordado a los miembros del G7 su propio historial de violaciones de derechos humanos tanto a nivel nacional como en la región de Oriente Medio.

El Ministerio de Exteriores también hizo hincapié en que, lejos de emitir críticas sin fundamento, los países del G7 deberían cesar su intervención en asuntos de Irán, terminar con las sanciones que consideran "crueles e ilegítimas" y no utilizar el concepto de derechos humanos como una herramienta para interferir en los asuntos internos del país.

Estas declaraciones iraníes se producen tras que los ministros del G7 reiteraran su disposición a implementar nuevas restricciones si la represión de protestas y disidencia persiste en violación de leyes internacionales. Además, instaron a la autoridad iraní a ejercer moderación y evitar la violencia.

La ONG Human Rights Watch también ha alzado su voz, advirtiendo sobre un aumento alarmante de violencia en el país y haciendo un llamado a la ONU para convocar una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos. La organización asegura que los actos de represión por parte de las fuerzas de seguridad iraníes son inusitados y un recordatorio de la impunidad que enfrentan aquellos que atentan contra su propio pueblo.

Además, HRW ha enfatizado que las fuerzas de seguridad han llevado a cabo masacres durante el reciente estallido de protestas y ha enfatizado la importancia de priorizar los derechos humanos en cualquier respuesta internacional hacia Irán. Se estima que miles de manifestantes han sido asesinados, y las restricciones gubernamentales en las comunicaciones han opacado la real magnitud de estas atrocidades.

La organización también ha recordado que, según los Principios Básicos de la ONU, el uso de la fuerza por parte de los agentes del orden debería ser un recurso limitado a situaciones estrictamente necesarias y adecuadas para fines legítimos, desaconsejando el uso de armamento letal para dispersar reuniones pacíficas.