Moreno logra 53 escaños en Andalucía, cerca de la mayoría absoluta, garantizando estabilidad y continuidad en el gobierno regional tras unas elecciones con mayor participación.
El PSOE-A obtiene 28 escaños, pierde apoyo y queda en la oposición tras las elecciones del 17 de mayo en Andalucía, en un escenario de fragmentación política.
El PSOE-A obtiene su peor resultado en elecciones autonómicas desde 1982, con 28 escaños y un 22,7% de votos, reflejando un escenario político cambiante en Andalucía.
Gavira pide a Moreno que escuche a los andaluces tras su apoyo electoral del 17M; Vox se afirma como tercera fuerza y plantea un cambio de rumbo político.
La izquierda en Andalucía sufre un retroceso en las elecciones del 17M, con Adelante multiplicando sus escaños y desplazando a la coalición de IU, Sumar y Podemos.
Vox logra 15 escaños en Andalucía, consolidándose como fuerza clave y condicionando el futuro gobierno de Moreno en un escenario de fragmentación política.
El PP de Moreno pierde la mayoría absoluta en Andalucía, enfrentando el reto de pactar con Vox y definirse en un escenario fragmentado tras las elecciones del 17M.