Crónica España.

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El miércoles se ratificarán los candidatos conservadores para dos importantes cargos en el Supremo.

El miércoles se ratificarán los candidatos conservadores para dos importantes cargos en el Supremo.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) programó una sesión plenaria para este miércoles en la que se espera la confirmación de Andrés Martínez Arrieta y Pablo Lucas como presidents de las salas de lo Penal y Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo. Ambos han sido propuestos por el sector conservador y ocupaban estos puestos de manera interina desde la retirada de sus contrincantes, Ana Ferrer y Pilar Teso.

En octubre del año pasado, el CGPJ inició el proceso para cubrir varias vacantes en el Tribunal Supremo, incluyendo las presidencias de las salas de lo Civil y Social. En una medida posterior, el Consejo separó estas dos posiciones para facilitar el avance en los nombramientos, designando al conservador Ignacio Sancho para la Sala Primera y a la progresista Concepción Ureste para la Cuarta, desechando la candidatura de Juan Molins.

Desde entonces, el CGPJ ha enfrentado múltiples intentos fallidos hacia la designación de los líderes de las salas de lo Penal y Contencioso-Administrativo, que poseen relevancia significativa ya que la sala penal se encarga de juzgar a aforados, como miembros del Gobierno y otras figuras públicas, mientras que la sala contenciosa examina la legalidad de decisiones gubernamentales.

En mayo, Isabel Perelló, presidenta del TS y del CGPJ, llevó a votación el nombramiento, pero resultó en un empate. Ante esta situación, decidió remitir el asunto a la Comisión de Calificación para permitir más tiempo para negociaciones, según informaron fuentes del Consejo.

Con el transcurso del tiempo y la falta de consenso entre los sectores conservador y progresista, Ferrer y Teso decidieron retirar sus candidaturas el jueves pasado, evitando así un fracaso inminente que podría haber llevado a que la convocatoria quedara desierta y prolongara la interinidad en estas importantes presidencias.

Ferrer, en una carta dirigida a Perelló, explicó que su renuncia se debió al tiempo que había pasado sin resolución y manifestó su preocupación de que la falta de decisión comprometía la confianza pública en las instituciones judiciales. Argumentó que el funcionamiento de la sala no debería perpetuarse bajo una presidencia provisional.

En su misiva, Ferrer defendió su experiencia, destacando más de una década como magistrada en la sala y más de 40 años en la judicatura, además del apoyo de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo. Mientras tanto, los vocales conservadores argumentan que Martínez Arrieta y Lucas son los candidatos más experimentados y calificados y ya ejercen funciones en la sala.

En la trastienda, se han mencionado posibles presiones sobre Ferrer y Teso para que no continuaran en la contienda, así como un supuesto "veto encubierto" de Perelló hacia Teso. Existe la percepción de que al reabrir la convocatoria podrían aparecer candidatos considerados menos adecuados desde la perspectiva progresista.

Los candidatos conservadores se perfilan como ganadores en la votación del miércoles, que podría contar con el respaldo unánime del bloque conservador y algunos progresistas. Sin embargo, aún hay quienes podrían manifestar su desacuerdo mediante un voto en blanco.

A pesar de la tensión palpable, se espera que la votación obtenga los 13 votos necesarios para que Perelló no tenga que enfatizar su apoyo a estos candidatos del sector conservador, a pesar de las críticas que ha recibido por no haber apoyado firmemente a las candidatas progresistas.

Por otro lado, el sector progresista ha dejado claro que no tienen intenciones de bloquear a Martínez Arrieta y Lucas, pero confían en que el bloque conservador reconozca el gesto de las renuncias de Ferrer y Teso, esperando concesiones en futuras designaciones aún pendientes.

El actual CGPJ fue establecido hace un año, tras una prolongada interinidad del Consejo anterior provocado por la falta de acuerdos entre el PP y el PSOE. El nuevo Consejo heredó más de cien nombramientos por realizar, lo que ha llevado a un debate sobre la aplicación de la paridad en las designaciones de altos cargos, una normativa que continúa generando controversia entre ambos sectores.