El Gobierno denuncia campañas de desinformación vinculadas a actores rusos para desestabilizar instituciones
El Departamento de Seguridad Nacional ha alertado sobre una creciente estrategia de campañas de desinformación que buscan erosionar la neutralidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y las Fuerzas Armadas en España. Estas campañas, principalmente impulsadas por actores vinculados con Rusia y el extremismo, utilizan narrativas que fomentan la polarización social y la desconfianza institucional.
El informe de Seguridad Nacional de 2025 detalla cómo estas injerencias apuntan a manipular debates sobre migración, inseguridad y salud pública. Se ha detectado una escalada en la difusión de rumores y contenido manipulado en redes sociales, con el objetivo de influir en la opinión pública y generar inestabilidad política y social.
El documento analiza casos concretos, como las movilizaciones en Torre-Pacheco, donde la saturación de información falsa precedió a incidentes de violencia. Además, señala la reactivación de campañas conspirativas en torno a vacunas y epidemias, que dificultan la respuesta de las instituciones sanitarias y generan desconfianza en la ciudadanía.
Desde una perspectiva política, estas acciones representan una estrategia de actores externos que buscan desestabilizar el orden democrático y debilitar la cohesión social. La utilización de tecnología avanzada, como inteligencia artificial y deepfakes, complica la detección y neutralización de estos intentos de manipulación.
El informe también advierte sobre la utilización de narrativas relacionadas con conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania y conflictos en Oriente Medio, con el fin de alimentar conflictos internos y promover agendas de desestabilización. La presencia de enjambres de agentes automatizados aumenta la dificultad de control.
De cara al futuro, se espera que estas campañas de desinformación continúen adaptándose y expandiéndose, aprovechando nuevas tecnologías para influir en la política y la seguridad del Estado. La respuesta institucional deberá fortalecer la vigilancia digital y la alfabetización mediática para contrarrestar estos esfuerzos.