El Ejército de Tierra apuesta por drones ucranianos para modernizarse
El Ejército de Tierra planea adquirir drones utilizados en Ucrania, en un proceso que forma parte de su estrategia de modernización tecnológica. La organización ha organizado una exhibición en Viator (Almería) para evaluar capacidades como sistemas no tripulados aéreos y terrestres, con la intención de integrarlos en sus futuras fuerzas.
Este proceso de transformación se estructura en tres fases —conceptual, experimentación y implementación— y tendrá un horizonte de diez años, hasta 2035. La primera etapa, prevista para 2026, ya ha iniciado con la incorporación de nuevas capacidades en la Fuerza Posible. Para 2030, se espera contar con una Fuerza Avanzada, más próxima a la estructura final, y en 2035, la Fuerza de Ventaja, que integrará tecnologías disruptivas.
El objetivo principal es mejorar la situación táctica mediante sistemas avanzados de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, además de potenciar la conectividad y la guerra electrónica. La incorporación de estos recursos busca responder a las amenazas del entorno operativo actual y futuro, en un contexto donde los sistemas no tripulados y la inteligencia artificial juegan un papel clave.
La campaña de experimentación en Viator también permite a las industrias españolas, universidades y centros tecnológicos probar en condiciones reales sus desarrollos tecnológicos. Entre las empresas participantes se encuentran Indra, Escribano, GMV y otras, algunas de las cuales ya están en uso en conflictos como el de Ucrania. La iniciativa también busca afinar los requisitos para futuras adquisiciones y mejorar la interoperabilidad de los sistemas.
El despliegue de tecnologías como drones kamikaze, vehículos no tripulados y detectores de drones refleja la adaptación del Ejército a la guerra moderna. La utilización de sistemas de inteligencia artificial para procesar la información y facilitar la toma de decisiones es un componente esencial en esta estrategia de modernización. La visita del rey Felipe VI a las instalaciones reforzará la relevancia de estos avances para el futuro de la defensa española.
En un contexto de incremento de las tensiones internacionales y el aumento del gasto militar, la estrategia española busca consolidar un ejército más preparado y tecnológicamente avanzado. La incorporación de capacidades disruptivas y el fortalecimiento de la industria nacional sitúan a España en una posición de mayor competitividad en el escenario de la defensa moderna.