Crónica España.

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Canadá considera unirse a la Cúpula Dorada de EE. UU., pero prioriza otras alianzas.

Canadá considera unirse a la Cúpula Dorada de EE. UU., pero prioriza otras alianzas.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha manifestado recientemente que si bien la integración de Canadá en el sistema antimisiles estadounidense conocido como 'Cúpula Dorada' podría ser ventajosa, no debe descartarse que el país explore otras opciones en el ámbito de la defensa en colaboración con socios europeos.

Durante una rueda de prensa, Carney destacó que Canadá tiene la capacidad de fortalecer su involucramiento en la 'Cúpula Dorada' mediante inversiones y cooperación. Sin embargo, enfatizó que existían decisiones militares que se habían tomado con base en un contexto previo que debe ser reconsiderado a la luz de los nuevos desarrollos en la política de defensa.

La polémica cobró fuerza cuando el embajador de Estados Unidos en Canadá, Pete Hoekstra, alertó sobre el riesgo que implica la revisión del contrato de compra de aviones F-35. Advirtió que esta decisión podría comprometer la operatividad del NORAD, el mando que supervisa la defensa aeroespacial entre ambos países, al dificultar las sinergias necesarias para que las fuerzas sean verdaderamente interoperables.

Carney, por su parte, está considerando opciones que no se limiten a los F-35, apuntando hacia alternativas europeas que permitirían diversificar las capacidades defensivas de Canadá. Aseguró que el país tiene la opción de explorar diferentes alianzas que podrían abarcar desde defensa aérea hasta ciberseguridad.

Las relaciones con Estados Unidos son un tema central en la agenda política de Carney, puesto que ha enfatizado la necesidad de que Canadá mantenga su autonomía, especialmente ante las presiones del presidente Donald Trump, quien ha manifestado su deseo de acercar más a Canadá a la órbita estadounidense.

Al preguntarle sobre la posibilidad de unirse o no a la 'Cúpula Dorada', Carney afirmó que se están llevando a cabo diálogos más constructivos con sus vecinos del sur precisamente porque Canadá ahora tiene opciones y elecciones tanto en lo económico como en lo defensivo. Mencionó que el enfoque de integración progresiva había llegado a su fin, y que ahora se busca colaborar cuando es necesario, sin la obligación de hacerlo siempre.

Asimismo, el primer ministro reveló que están en conversaciones con naciones europeas para convertirse en socios a pleno derecho de iniciativas como RE-ARM Europe o SAFE Europe, lo que permitiría a Canadá establecer relaciones más dinámicas que no solo proporcionen protección, sino también un mejor rendimiento económico y nuevas oportunidades comerciales en el país.