En un evento celebrado en Madrid, la aclamada actriz Aitana Sánchez-Gijón fue honrada el pasado 12 de septiembre por la Academia del Cinema Catal. Durante esta ceremonia, la intérprete, que recibió el prestigioso Goya de Honor 2025, dejó claro que no tiene intenciones de aventurarse en la dirección. Confiesa que su experiencia como actriz es un viaje sin fin, afirmando: "Para mí, el camino de la actriz es infinito y nunca voy a llegar a abarcarlo todo".
En una charla con su colega Victoria Luengo, Aitana fue cuestionada sobre la posibilidad de dar ese salto a la dirección. Aunque siente admiración por quienes optan por este camino, aseguró que no siente la necesidad de hacerlo y que su zona de confort reside en la actuación. Se siente realizada en este rol y no contempla dejarlo atrás.
La actriz expresó su sensación de que aún no ha llegado a un punto culminante en su carrera, señalando: "No siento que haya llegado a ningún lado ni que haya un tope en esta profesión". Para ella, la idea de rendirse nunca ha estado en su mente; al contrario, se considera una eterna aprendiz en busca de crecimiento y superación en su oficio.
Sánchez-Gijón también destacó su continua evolución como artista, sintiendo que su vida personal alimenta su trabajo: "Voy creciendo con el saco más lleno de vida". Además, hizo hincapié en la importancia de la nueva generación de actores, resaltando cómo su energía y dedicación también inspiran a los más veteranos en esta apasionante profesión.
Recordando sus inicios, la actriz destacó que comenzó a forjar su carrera a los 16 años: "Empecé a trabajar pronto y mucho". Dijo que se siente especialmente cómoda enfrentando personajes que exigen una "catarsis", y señaló que el teatro le brinda más liberación en este sentido, confesando que siente más pudor al hacer comedia en el cine debido a que no se considera una cómica natural.
Finalmente, Aitana mencionó que su participación en 'Amarga Navidad' de Pedro Almodóvar ha sido uno de los mayores desafíos de su carrera, especialmente una intensa escena con el actor Leonardo Sbaraglia, que tardó cuatro días en filmarse. "Lograr el tono y el tempo es una de las cosas más difíciles que he hecho en cine y que más me han satisfecho hasta ahora". Esta experiencia resalta la dedicación y el compromiso que Aitana tiene con su arte.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.