Von der Leyen exige a Irán que abandone sus amenazas y llama al diálogo.
El 24 de marzo en Madrid, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, realizó una contundente declaración sobre la necesidad de poner fin a las hostilidades entre Irán y las fuerzas estadounidenses e israelíes, quienes iniciaron una sorpresiva ofensiva el 28 de febrero. Durante su presentación, von der Leyen hizo un llamado urgente a la mesa de negociaciones, al tiempo que exigió a Irán que detuviese de inmediato sus amenazas, en un conflicto que ha perturbado considerablemente el suministro mundial de petróleo debido a la drástica disminución del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
La dirigente alemana instó a Irán a cesar todas las hostilidades, incluyendo el minado y los ataques con drones y misiles contra buques comerciales, afirmando que estos actos son "inaceptables". La presidenta subrayó la importancia de proteger la libertad de navegación, un principio esencial del Derecho Internacional, enfatizando que las agresiones contra la infraestructura civil, especialmente las instalaciones de petróleo y gas, deben ser firmemente condenadas.
A pesar de criticar abiertamente las acciones iraníes, von der Leyen también hizo hincapié en que es crucial alcanzar un acuerdo negociado que ponga fin a la guerra. Reconoció que la situación actual es "crítica" para el suministro energético global, ya que las limitaciones en el tráfico marítimo están causando un incremento en los precios del gas y el petróleo, afectando a economías y sociedades en general.
No obstante, von der Leyen evitó abordar la posibilidad de ampliar las operaciones de seguridad marítima europeas para respaldar la misión estadounidense de reabrir el estrecho. Aclaró que los líderes de la Unión Europea han sido claros en que cualquier operación sería considerada únicamente una vez que las hostilidades lleguen a su fin, declarando que no le corresponde a ella juzgar las decisiones de los gobernantes europeos sobre este tema.
En el mismo encuentro, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, expresó su condena al régimen iraní por las acciones llevadas a cabo en el estrecho de Ormuz, atribuyendo a estos ataques un impacto significativo en la economía mundial. Albanese enfatizó que atacar buques civiles infringe la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que protege la libertad de navegación.
Además, el primer ministro australiano mencionó que su país ha enviado un avión E7 para realizar operaciones de apoyo en la región, en particular en respuesta a una solicitud de los Emiratos Árabes Unidos. Esta declaración conjunta, donde ambos líderes mostraron su alineación sobre el conflicto en Irán, también incluyó el anuncio de acuerdos en materia de comercio, seguridad y defensa, además de iniciar conversaciones para la adhesión de Australia al programa Horizonte Europa de la Unión Europea.