Von der Leyen destaca que pacto con Australia podría sumar 4.000 millones al PIB europeo hacia 2030.
BRUSELAS, 25 de marzo.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, defendió este miércoles que el reciente acuerdo comercial entre la Unión Europea y Australia promete tener un impacto positivo significativo en la economía comunitaria, estimándose que podría sumar hasta 4.000 millones de euros al PIB europeo para el año 2030. Este tratado además pretende disminuir costos para las empresas involucradas, facilitando un incremento en el comercio y la inversión entre ambas partes.
Durante su discurso en el Consejo Empresarial Europeo Australiano, celebrado en Sídney, Von der Leyen señaló que se prevé que el pacto genere un beneficio económico también para Australia, con proyecciones que van desde los 8.000 hasta los 10.000 millones de dólares australianos. Este anuncio se produjo un día después de la firma oficial del Tratado de Libre Comercio entre las dos regiones.
La líder europea subrayó que una de las consecuencias más concretas de este acuerdo será la eliminación de las barreras comerciales, lo que se traducirá en una reducción de costos operativos y facilitará el acceso mutuo a los mercados de ambas naciones.
“Estamos eliminando los aranceles en la totalidad de nuestro comercio. No habrá más limitaciones a las exportaciones, se acabaron los monopolios y tampoco habrá impuestos que frenen esta actividad”, declaró Von der Leyen con firmeza.
Además, destacó que la eliminación de estos obstáculos potenciará el intercambio comercial entre las empresas de Europa y Australia, lo que repercutirá de manera directa en la actividad económica de ambas regiones.
En términos de inversión, Von der Leyen reconoció que las empresas europeas se han visto en una posición desventajosa en comparación con otros actores globales, lo que ha restringido su participación en ciertos sectores del mercado australiano.
“Las empresas europeas han tenido que lidiar con aranceles más altos que aquellos que enfrentan las compañías asiáticas, además de las barreras a la inversión extranjera. Hasta el momento, era más sencillo para una firma china establecerse aquí que para una europea. Pero eso ya pertenece al pasado”, enfatizó.
Según su evaluación, la simplificación de estas condiciones permitirá fortalecer la inversión europea y abrir nuevas puertas para la actividad empresarial, promoviendo un mayor flujo de inversiones entre ambos territorios. “Esto también acarreará nuevas oportunidades para los inversores australianos en Europa”, agregó.
Von der Leyen también hizo hincapié en cómo el acuerdo beneficiará a diversos sectores industriales, especialmente aquellos relacionados con materias primas críticas que son fundamentales para la transición energética y el avance tecnológico.
“Estamos eliminando aranceles tanto en las materias primas como en los productos finales, y a la vez estamos promoviendo inversiones para desarrollar un procesamiento local y una producción de mayor valor. Esto nos permitirá eliminar cuellos de botella en nuestras cadenas de suministro”, comentó.
La presidenta de la Comisión enmarcó estas iniciativas en un panorama internacional complicado, marcado por tensiones geopolíticas y comerciales aumentadas por el conflicto en Oriente Medio, el cual, según ella, está impactando en la economía global de manera significativa.
“Los aranceles y los controles a la exportación ya han causado disrupciones en sus operaciones comerciales y en la producción. Actualmente, el comercio, la inversión y la tecnología son manipuladas como herramientas de presión”, advirtió.
En este contexto, resaltó la necesidad de que las empresas ajusten sus estrategias con el fin de “minimizar riesgos” en un entorno cada vez más incierto, lo que afecta sus costos, su capacidad productiva y la planificación a futuro.
“Las alianzas como la nuestra son de suma importancia en el volátil mundo de hoy. La confianza se ha convertido en un recurso valioso y cada vez más escaso. Su valor no es solo político, sino también económico”, concluyó Von der Leyen.