Startups proponen red distribuida para inferencia de IA usando ordenadores domésticos
Dos startups, Far Labs y Evolving Edge, están desarrollando un modelo de negocio que permite alquilar la potencia de procesamiento ociosa de ordenadores personales para tareas de inferencia en inteligencia artificial (IA). Actualmente, este sistema busca reducir la demanda de centros de datos masivos y sus impactos ambientales y sociales.
El auge de la IA ha llevado a la construcción de grandes centros de datos que elevan costes energéticos, afectan a comunidades locales y generan impacto ambiental. La propuesta de estas plataformas distribuidas aspira a ofrecer una alternativa más sostenible y descentralizada, limitándose a tareas de inferencia, que no requieren la infraestructura de entrenamiento de modelos.
Estas plataformas implementan medidas de seguridad mediante entornos aislados ('sandbox') y cifrado, garantizando la protección de los ordenadores particulares que participan. La idea recuerda modelos anteriores como SETI@Home, pero con un enfoque en IA y con una estructura que busca la transparencia y código abierto.
Far Labs, con sede en Abu Dabi, planea lanzar su servicio en las próximas semanas, ofreciendo baja latencia y potenciales ingresos modestos a los usuarios. Por su parte, Evolving Edge, con una beta en funcionamiento, se presenta como una opción más avanzada y resiliente, ya que su red puede seguir operativa incluso si pierde una parte significativa de los nodos.
Este modelo ha suscitado dudas sobre su viabilidad real, en un contexto en que otros intentos similares, como la red Pearl para minería de criptomonedas, no lograron resultados efectivos. La clave será comprobar si estas soluciones distribuidas pueden competir en coste y rendimiento frente a los centros tradicionales.
El desarrollo de estas plataformas refleja una tendencia hacia modelos más sostenibles y descentralizados en la infraestructura tecnológica, con un posible impacto en las políticas energéticas y de regulación del sector. De cara al futuro, su éxito dependerá de la aceptación del mercado y de la adaptación a las demandas de la IA avanzada.