Sánchez y Carney abogan por el multilateralismo en un contexto de tensión europea
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantuvo este lunes una reunión bilateral en Armenia con el primer ministro canadiense, Mark Carney. Ambos líderes reafirmaron su compromiso con el sistema multilateral y el derecho internacional, en un momento de creciente incertidumbre geopolítica. La cita se enmarca en la cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván, donde también participó el mandatario canadiense como invitado.
Este encuentro se produce en un contexto de tensión entre Estados Unidos y sus aliados en Europa. Washington ha anunciado la retirada de 5.000 efectivos en Alemania y ha manifestado su intención de replantear su presencia militar en el continente. La posible reducción de tropas estadounidenses genera inquietud en el ámbito de la seguridad europea, ante la posible redistribución de recursos militares y la estabilidad regional.
En este escenario, la reunión refleja la voluntad de los países europeos y aliados de fortalecer las alianzas multilaterales y buscar respuestas conjuntas a los desafíos actuales. Sánchez y Carney aprovecharon para destacar la importancia de la cooperación internacional en defensa y seguridad, además de reforzar los lazos económicos y políticos.
Por su parte, Sánchez también dialogó con el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, abordando temas como la culminación del proceso de paz con Azerbaiyán y la profundización de las relaciones con la Unión Europea. La presencia de estas reuniones refleja la intención de España y sus socios de mantener una posición de equilibrio en un escenario de tensiones globales.
Asimismo, en Ereván se llevó a cabo la segunda reunión informal de la Coalición Europea contra las Drogas, iniciativa respaldada por países como Francia e Italia, y en la que España participa activamente. La cooperación multilateral en seguridad interior continúa siendo un eje prioritario en la agenda europea, en respuesta a retos transnacionales como el tráfico de drogas.
En definitiva, estos encuentros muestran cómo las instituciones europeas buscan consolidar su influencia en un contexto de incertidumbre global, con un énfasis en la colaboración multilateral y la estabilidad regional. La evolución de las relaciones transatlánticas y su impacto en la seguridad europea serán clave en los próximos meses.