Putin anuncia medidas ante escasez de combustible en Rusia por ataques ucranianos
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha confirmado este domingo la existencia de una disminución en el suministro de combustible en Rusia, causada por ataques de drones ucranianos contra la infraestructura petrolera. La situación ha generado colas en las gasolineras y una disponibilidad limitada de ciertos tipos de gasolina.
Este problema se enmarca en un contexto de tensión política y militar entre Moscú y Kiev, en el que los ataques con drones ucranianos buscan presionar a Rusia en el marco de su ofensiva militar en Ucrania. La respuesta del Kremlin incluye medidas para garantizar el funcionamiento de la industria petrolera y el abastecimiento interno.
Las autoridades rusas están considerando incluso prohibir la exportación de diésel, para asegurar el suministro doméstico y mitigar el impacto en sectores clave como la agricultura. La producción en las refinerías más grandes continúa a máxima capacidad, con esfuerzos por reducir los mantenimientos programados y aumentar la oferta en julio respecto a junio.
El Ministerio de Energía ha informado que las reservas acumuladas se han inyectado en el mercado interno, si bien las existencias de gasolina permanecen en niveles similares a los de 2025, con una ligera bajada del 4%, situándose en 1,7 millones de toneladas. La medida busca evitar un incremento en la inflación de los precios energéticos.
Estas circunstancias afectan directamente a la economía rusa, especialmente a sectores como la agricultura, que dependen del combustible para sus actividades estivales. La respuesta gubernamental busca equilibrar la producción interna con la estabilidad social y económica en un escenario de conflicto prolongado.
En el contexto político, Putin participó en el Congreso del partido Rusia Unida, donde destacó la incorporación de jóvenes en las listas electorales de las próximas legislativas, previstas para septiembre. La estrategia apunta a reforzar la base de apoyo en un momento de tensión interna y externa, que puede afectar el futuro político del país.
De cara a los próximos meses, la gestión del suministro de combustible será un indicador clave de la estabilidad económica y política de Rusia. El control de recursos energéticos en un escenario de conflicto y sanciones internacionales marcará la agenda del gobierno en el corto plazo.