Podemos exigirá que Marlaska rinda cuentas en el Congreso por la detención "injusta" de Mbaye.
En Madrid, el 30 de marzo, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, ha decidido impulsar una iniciativa para que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, rinda cuentas ante el Congreso de los Diputados. La motivación de esta solicitud se basa en la reciente detención del exdiputado autonómico Serigne Mbaye, la cual ha sido calificada por Fernández como "violenta" y "racista".
Durante una conferencia de prensa celebrada el lunes, Fernández expresó: "Es nuestro deber registrar esta petición para que Marlaska comparezca ante la Cámara. Consideramos que este ministro debería haber dimitido o sido cesado hace tiempo". Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión y críticas sobre la actuación de las fuerzas de seguridad.
El exdiputado Mbaye fue arrestado la semana pasada en el distrito Usera-Villaverde de Madrid, en compañía de seis individuos, durante un altercado con agentes de la Policía Nacional. Posteriormente, fue liberado durante la madrugada del viernes y, al salir de la comisaría, hizo declaraciones acusando a la policía de "racismo puro y duro" y de llevar a cabo una persecución contra personas de color.
Fernández destacó la necesidad de un gobierno que se autodenomine progresista para no permitir ni encubrir conductas racistas entre los cuerpos policiales. Según su opinión, las afirmaciones del exdiputado reflejan un problema serio que el Estado debe abordar con urgencia.
El secretario de Organización también ha mencionado que Podemos presentará en el Congreso una serie de preguntas para investigar la detención de Mbaye, así como una proposición no de ley que exige una investigación independiente sobre los hechos. Según Fernández, el ministro Marlaska es el principal responsable y debe rendir cuentas.
Fernández ha manifestado su respaldo al exdiputado, haciendo hincapié en que muchas personas migrantes enfrentan a diario prácticas violentas y racistas por parte de algunos agentes de las fuerzas de seguridad. Esta situación ha sido denunciada repetidamente por Mbaye y otros activistas.
El político concluyó sus declaraciones señalando que es evidente la persecución que enfrenta Mbaye y que las redadas racistas y los controles basados en el perfil étnico son acciones comunes en el país. Según él, estas prácticas reflejan un problema de racismo institucional que requiere atención inmediata.