ONU denuncia más de 38.000 muertes de mujeres y niñas en Gaza desde 2023
La ONU ha informado que, entre octubre de 2023 y diciembre de 2025, más de 38.000 mujeres y niñas han fallecido en Gaza. De ellas, 22.000 son mujeres adultas y 16.000 niñas, lo que supone una media de al menos 47 víctimas diarias durante ese período. La cifra se ha obtenido en un contexto de conflicto armado que estalló tras los ataques del 7 de octubre de 2023, con una ofensiva militar israelí contra el enclave palestino.
Este informe de ONU Mujeres revela que, incluso seis meses después del acuerdo de alto el fuego instaurado en octubre de 2025, la situación de vulnerabilidad y riesgo para las mujeres y niñas en Gaza persiste. A pesar del cese activo de hostilidades, continúan registrándose asesinatos y heridas que dejan secuelas permanentes, reflejando la persistente inestabilidad y la fragilidad del proceso de paz.
Las implicaciones de estos datos son profundas. El impacto de la guerra ha transformado la estructura familiar y social en Gaza. Muchas familias ahora están lideradas por mujeres, quienes enfrentan mayores dificultades económicas y una carga adicional en el cuidado de sus seres queridos. La destrucción de infraestructuras y los colapsos en los sistemas sanitarios dificultan aún más la atención y protección de estas poblaciones vulnerables.
Desde una perspectiva política, estos hechos evidencian la complejidad del conflicto en Gaza, donde las decisiones internacionales y las dinámicas regionales continúan condicionando la situación humanitaria. La comunidad internacional insiste en la necesidad de cumplir estrictamente los acuerdos de alto el fuego, garantizar el respeto al derecho internacional y facilitar el acceso humanitario, especialmente para las mujeres y niñas que sufren las consecuencias más duraderas del conflicto.
Mirando hacia el futuro, la recuperación de Gaza requerirá no solo de la estabilización del cese de hostilidades, sino también de un proceso político que aborde las causas profundas del conflicto y garantice la participación activa de las mujeres en la reconstrucción y la toma de decisiones. La atención internacional continúa siendo clave para evitar una escalada que pueda prolongar la crisis humanitaria y social en la región.